El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia al referirse de forma despectiva a las personas de su entorno, a quienes calificó como “perdedores” al explicar su visión sobre el liderazgo.
“Me junto con perdedores porque me hace sentir mejor. Odio a los tipos que son muy, muy exitosos y tienes que escuchar sus historias de éxito. Me gusta la gente a la que le gusta escuchar sobre mis éxitos”, afirmó.
La declaración ha sido interpretada como una forma de minimizar a quienes lo rodean, al tiempo que coloca el foco en sí mismo, lo que ha desatado críticas por el mensaje que proyecta sobre el liderazgo y la relación con su propio círculo cercano.