Minneapolis (AP) — Crece la preocupación en comunidades inmigrantes de Minnesota tras múltiples reportes que señalan que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) estarían operando encubiertos, utilizando disfraces de trabajadores de servicios públicos, vehículos con placas falsas y tácticas de vigilancia no identificadas.
El caso más reciente fue denunciado por Luis Ramírez, propietario de un restaurante en los suburbios de Minneapolis, quien grabó a dos hombres que vestían chalecos reflectantes y cascos blancos mientras se mantenían dentro de un vehículo sin identificación visible “Se hacen pasar por trabajadores públicos, pero parecen portar equipo táctico debajo del uniforme”, denunció Ramírez en un video que se ha viralizado en redes sociales.
La oficina de ICE y el Departamento de Seguridad Nacional no respondieron a solicitudes de comentarios sobre los incidentes, que se habrían multiplicado desde el inicio de una campaña intensiva de redadas en el estado.
Organizaciones civiles, como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), han expresado su preocupación por lo que califican como “tácticas de intimidación” que violan principios constitucionales y fomentan la desconfianza en la población. “Si las personas temen que el electricista afuera de su casa podría ser ICE, estamos ante una situación peligrosa de desinformación y control”, señaló Naureen Shah, portavoz de la ACLU.
Reportes adicionales indican que presuntos agentes han sido vistos disfrazados de repartidores, obreros de la construcción y hasta activistas. Asimismo, se ha denunciado el uso de vehículos con matrículas alteradas o falsas, lo cual violaría la ley estatal.
Funcionarios locales, incluido el gobernador Tim Walz, han mostrado inquietud por las prácticas encubiertas. Comerciantes como Candice Metrailer han alertado de intentos sospechosos de adquirir matrículas “recientes” en tiendas de antigüedades.
Activistas locales aseguran que estas tácticas buscan evadir los sistemas de vigilancia ciudadana establecidos para alertar sobre la presencia de ICE en las comunidades. José Alvillar, de Unidos MN, afirmó que “los agentes intentan camuflarse, pero los trabajadores reconocen quién es real y quién no”.
Expertos en leyes migratorias advierten que estas estrategias, aunque legales en muchas jurisdicciones, podrían vulnerar derechos civiles y agravar tensiones sociales.
En tanto, miembros de la comunidad, como Ramírez, continúan viviendo en alerta permanente. “Uno ya no sabe si el cerrajero o el conductor son agentes federales. Todos estamos al límite”, expresó.