Al menos siete personas murieron y más de un centenar resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido la tarde de este domingo en el municipio de Adamuz, provincia de Córdoba, según confirmaron las autoridades. Al menos 25 de los heridos se encuentran en estado grave.
El accidente se produjo cuando un tren Iryo de larga distancia, que cubría la ruta Málaga–Madrid (Puerta de Atocha), descarriló y volcó dos vagones, los cuales invadieron la vía contigua. Como consecuencia, un tren Alvia, que se desplazaba en dirección Madrid–Huelva, realizó una frenada de emergencia y también terminó descarrilando.
De acuerdo con los primeros informes oficiales, el tren Iryo transportaba a 317 pasajeros. En el lugar fue desplegado un amplio operativo de emergencia, con la participación de la Guardia Civil, bomberos, servicios sanitarios, unidades UVI móviles y Cruz Roja, que continúan con las labores de rescate, evacuación y atención médica.
Testigos relataron cortes de energía, rotura de ventanas y evacuaciones por las vías, mientras que las autoridades aún no han confirmado el número exacto de personas atrapadas en los vagones volcados.
Todos los hospitales de la provincia de Córdoba fueron habilitados para atender a los heridos, y otras comunidades, como Madrid, ofrecieron apoyo sanitario. El tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía fue suspendido, y varios convoyes fueron redirigidos a sus estaciones de origen.
Adif informó que mantiene abierta la investigación para determinar las causas del accidente y habilitó el teléfono 900 101 020 para ofrecer información a los familiares de las víctimas.