3 de abril de 2026

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Sermón de las Siete Palabras: sacerdote denuncia desigualdad y corrupción

Sermon de las Siete Palabras
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Santo Domingo.– Durante el sermón de las Siete Palabras de este Viernes Santo, la segunda reflexión estuvo marcada por fuertes críticas a la desigualdad social y la corrupción en el país.

El mensaje fue pronunciado por el vicario episcopal de Pastoral Familiar y Vida en la Arquidiócesis de Santo Domingo, reverendo padre Mario de la Cruz Campusano, quien cuestionó las brechas sociales que afectan a los más vulnerables.

“No podemos hablar de justicia mientras existan tantos dominicanos viviendo en condiciones de desigualdad”, expresó el religioso durante su intervención.

Asimismo, denunció que “la corrupción continúa robando oportunidades a los más pobres, profundizando las injusticias sociales”.

De igual forma, sostuvo que “los pobres son cada día más pobres, mientras persisten problemas como la delincuencia, la violencia, la crisis energética y la corrupción”.

El sacerdote también criticó las condiciones del sistema sanitario. “Mientras se habla de grandes inversiones, la realidad en los hospitales públicos es otra, donde muchas veces no hay camas para atender emergencias y los pacientes permanecen en sillas o pasillos”, afirmó.

En ese sentido, lamentó la falta de respuesta de las autoridades. “He intentado en varias ocasiones comunicarme con el presidente de la República, sin lograr ser escuchado”, indicó.

El sacerdote también hizo un llamado a la reflexión espiritual, señalando que el perdón es clave para la transformación personal y social. “Jesús abre el camino a la misericordia a través del perdón, incluso en medio del pecado”, manifestó.

En ese sentido, exhortó tanto a las autoridades como a la ciudadanía a actuar con responsabilidad, transparencia y compromiso social. “Es momento de construir una sociedad más justa, donde prime el bien común y no los intereses particulares”, sostuvo.

El religioso hizo un llamado a la reflexión, señalando que el país necesita cambios reales que impacten la vida de la gente, especialmente en áreas como salud y educación.

La segunda palabra, “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, sirvió como base para reflexionar sobre la esperanza, el arrepentimiento y la necesidad de un cambio tanto individual como colectivo.

Al concluir, elevó una oración en la que pidió perdón por los errores y llamó a la conversión personal. “Señor Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu reino… líbrame de mis errores, de mis pecados y de una vida egoísta, y llévame al paraíso de la vida eterna”, concluyó.