El calendario litúrgico de hoy reúne figuras de distintas épocas cuya vida estuvo atravesada por el servicio, la evangelización y, en varios casos, el martirio
El santoral de este 18 de febrero tiene como figura central a San Eladio de Toledo, arzobispo de la capital visigoda durante el siglo VII. Nacido en el seno de una familia influyente, ocupó cargos en la corte antes de optar por la vida religiosa en el monasterio de Agali, donde destacó por su humildad y espíritu de servicio.
En el año 615 fue nombrado arzobispo de Toledo, cargo que ejerció durante casi dos décadas. Es venerado por su liderazgo pastoral en un período clave para la consolidación del cristianismo en la Hispania visigoda, su defensa de la disciplina eclesiástica y su dedicación a los más necesitados. Su testimonio de austeridad y compromiso con la Iglesia motivó su reconocimiento como santo tras su muerte, hacia el año 633.

Otros santos que se celebran hoy
- San Francisco Régis Clet fue un misionero vicentino que evangelizó en China y murió mártir en 1820, venerado por su perseverancia en medio de la persecución.
- Beato Juan de Fiésole, conocido como Fra Angélico, fue un fraile dominico y pintor renacentista, patrono de los artistas, venerado por plasmar la espiritualidad cristiana en su obra.
- Beata Gertrudis Comensoli fundó una congregación dedicada a la adoración eucarística y a la educación, y es recordada por su profunda devoción y labor formativa.
- Beato Juan Pibush fue un sacerdote inglés ejecutado por ejercer su ministerio en tiempos de persecución religiosa.
- San Teotonio, primer santo portugués, destacó por su vida monástica y su impulso a la reforma espiritual en Portugal.
- San Sadoth y sus compañeros fueron martirizados en Persia por mantenerse firmes en la fe cristiana.
- San Tarasio de Constantinopla fue patriarca y defensor del culto a las imágenes en el contexto de las controversias iconoclastas.
- Beato Guillermo Harrington murió por su fidelidad a la fe católica durante las persecuciones en Inglaterra.
- Beato Jorge Kaszyra fue asesinado durante la Segunda Guerra Mundial por su condición de sacerdote greco-católico.
San Juan Pedro Néel y sus compañeros fueron misioneros martirizados en China en el siglo XIX, venerados por su entrega evangelizadora.