El jefe del poder judicial de Irán afirmó este miércoles que habrá juicios rápidos y ejecuciones para las personas detenidas durante las protestas a nivel nacional, pese a una advertencia previa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Las declaraciones fueron realizadas por Gholamhossein Mohseni-Ejei y se producen después de que activistas alertaran de que las ejecuciones de los detenidos podrían ser inminentes, la represión de las fuerzas de seguridad en las manifestaciones ha dejado al menos 2.571 muertos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.
Trump advirtió en varias ocasiones de que Estados Unidos podría adoptar medidas militares por el asesinato de manifestantes pacíficos, apenas unos meses después de que bombardeara instalaciones nucleares iraníes durante la guerra de 12 días iniciada por Israel contra la República Islámica en junio.
Mientras tanto, Irán celebró el miércoles un funeral masivo por 300 miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante las protestas. Decenas de miles de personas asistieron portando banderas iraníes y fotografías del ayatolá Alí Jamenei. Los ataúdes, cubiertos con banderas nacionales, estaban apilados en grupos de al menos tres y decorados con rosas rojas y blancas junto a retratos enmarcados de los fallecidos.
En distintos puntos del país persistía el temor entre la población. Las fuerzas de seguridad de paisano continuaban presentes en algunos barrios, aunque la policía antidisturbios y los miembros de la milicia Basij, formada por voluntarios de la Guardia Revolucionaria, parecían haber regresado a sus cuarteles.
“Estamos muy asustados por estos sonidos y protestas”, relató una madre de dos hijos que compraba frutas y verduras, quien habló bajo condición de anonimato por miedo a represalias. “Hemos oído que muchos han muerto y muchos están heridos. Ahora se ha restaurado la paz, pero las escuelas están cerradas y tengo miedo de enviar a mis hijos a la escuela de nuevo”.
Ahmadreza Tavakoli, de 36 años, declaró que fue testigo de una manifestación en Teherán y se mostró sorprendido por el uso de armas de fuego por parte de las autoridades. “La gente salió a expresarse y protestar, pero rápidamente se convirtió en una zona de guerra”, dijo “La gente no tiene armas. Solo las fuerzas de seguridad tienen armas”.
Mohseni-Ejei realizó sus comentarios en un video difundido por la televisión estatal iraní. “Si queremos hacer un trabajo, debemos hacerlo ahora. Si queremos hacer algo, tenemos que hacerlo rápido”, afirmó. “Si se demora dos meses, tres meses después, no tiene el mismo efecto. Si queremos hacer algo, tenemos que hacerlo rápido”, añadió.
Estas declaraciones se produjeron después de que Trump advirtiera a Irán en una entrevista con CBS emitida el martes. “Tomaremos medidas muy fuertes”, señaló. “Si hacen tal cosa, tomaremos medidas muy fuertes”. El presidente estadounidense añadió que no quería ver lo que está ocurriendo en Irán y que la situación no tendría un buen desenlace si continuaban las ejecuciones.
Un diplomático del golfo Pérsico declaró que varios gobiernos de Oriente Medio estaban tratando de disuadir a la Administración Trump de iniciar un conflicto armado con Irán, ante el temor de “consecuencias sin precedentes” que podrían derivar en una “guerra total”, el diplomático habló bajo anonimato al no estar autorizado a ofrecer declaraciones públicas.
Paralelamente, activistas informaron de que Starlink estaba ofreciendo servicio gratuito en Irán, lo que ha permitido sortear el apagón de internet impuesto por las autoridades el 8 de enero. Aunque el país comenzó a permitir el martes las llamadas al extranjero desde teléfonos móviles, las comunicaciones entrantes desde fuera de Irán continúan bloqueadas. “Podemos confirmar que la suscripción gratuita para los terminales de Starlink es completamente funcional”, afirmó Mehdi Yahyanejad, activista con sede en Los Ángeles.
Las fuerzas de seguridad iraníes también habrían intensificado la búsqueda de antenas de Starlink, residentes del norte de Teherán informaron de registros en edificios de apartamentos con antenas satelitales. Aunque este tipo de dispositivos son ilegales, su uso se había generalizado en la capital en los últimos años con una aplicación laxa de la normativa.
Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, 2.403 de los fallecidos eran manifestantes y 147 estaban vinculados al gobierno, entre las víctimas hay al menos 12 niños y nueve civiles que, según la organización, no participaban en las protestas. Más de 18.100 personas han sido detenidas.