Miles de personas se manifestaron este sábado en Dinamarca y Groenlandia para rechazar públicamente las aspiraciones del presidente estadounidense Donald Trump de tomar control del territorio ártico, considerado estratégico por su ubicación y recursos naturales.
Bajo un cielo gris, manifestantes colmaron la plaza del Ayuntamiento de Copenhague, formando una marea de banderas rojas y blancas. Con pancartas como “Estados Unidos ya tiene suficiente hielo” y “Make America Go Away”, los asistentes expresaron su rechazo a las reiteradas declaraciones de Trump sobre Groenlandia, constató la agencia AFP.
Las protestas también se extendieron a Nuuk, capital de Groenlandia, donde el primer ministro Jens-Frederik Nielsen participó en la manifestación portando la bandera del territorio autónomo danés. “No queremos que Trump invada Groenlandia”, afirmó Paarniq Larsen Strum, un enfermero de 44 años que asistió a la protesta.
Según los organizadores, el movimiento ciudadano Uagut, la iniciativa “¡Manos fuera de Groenlandia!” y colectivos inuit locales, las manifestaciones coinciden con la visita de una delegación bipartidista del Congreso de Estados Unidos a Copenhague, con el objetivo de visibilizar el rechazo popular.
El malestar se intensificó luego de que Trump reiterara que Estados Unidos podría tomar Groenlandia “de una manera u otra”, argumentando razones de seguridad nacional frente al avance de Rusia y China en el Ártico. Su asesor Stephen Miller reforzó esta postura al declarar que Dinamarca “no tiene la capacidad militar” para defender la isla.
“No podemos dejarnos intimidar por ningún Estado, ni siquiera por un aliado. Esto es una cuestión de derecho internacional”, expresó Kirsten Hjoernholm, representante de la ONG Action Aid Dinamarca, durante la protesta en la capital danesa.
Las tensiones diplomáticas aumentaron tras una reunión celebrada esta semana en Washington, donde autoridades danesas concluyeron que actualmente no es posible alcanzar un acuerdo con la administración estadounidense. En paralelo, varios líderes europeos expresaron su respaldo a Dinamarca, miembro fundador de la OTAN, y se anunció el envío de una misión militar europea a Groenlandia para tareas de exploración.
Trump, por su parte, advirtió que podría imponer aranceles a los países que no respalden sus planes sobre Groenlandia, elevando aún más la presión política.
Según una encuesta publicada en enero de 2025, el 85 % de los groenlandeses rechaza convertirse en parte de Estados Unidos, reforzando el rechazo popular expresado en las calles este fin de semana.
Durante su visita, la delegación del Congreso estadounidense expresó su apoyo a Dinamarca y Groenlandia. El senador demócrata Chris Coons destacó los “225 años de alianza” entre ambos países y aseguró que “no existen amenazas inmediatas”, aunque reconoció preocupaciones sobre la seguridad futura en el Ártico.