Santo Domingo Este.– El pastor evangélico Luis Henríquez Pierre de la Cruz denunció que miembros del Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) de la Policía Nacional realizaron un allanamiento presuntamente irregular en un centro de rehabilitación que dirige en el municipio de Guerra, con la supuesta intención de detenerlo sin contar con una orden judicial.
De acuerdo con el religioso, el operativo se produjo alrededor de las 6:00 de la mañana, cuando agentes del DICRIM, acompañados de policías uniformados, se presentaron en las instalaciones del centro sin la presencia de un fiscal del Ministerio Público, lo que —según afirmó— constituye una violación a los procedimientos legales establecidos.
Durante la intervención, varios jóvenes que se encuentran en proceso de rehabilitación por consumo de sustancias fueron detenidos. Pierre de la Cruz explicó que los internos intervinieron para impedir su arresto y que, como resultado, fueron apresados y trasladados a distintos destacamentos policiales de la zona, donde permanecen recluidos.
El pastor aseguró ser víctima de una persecución por parte del señor Elías Severino Hernández, a quien acusa de intentar despojar a la fundación de los terrenos donde opera el centro de rehabilitación. Sostuvo que Severino, junto a un hombre identificado como Marcelo, habría intentado secuestrarlo con el apoyo de individuos del sector La Javilla, en el área conocida como La Piedra, jurisdicción de Guerra.
Asimismo, denunció la presunta complicidad de un capitán de la Policía Nacional, identificado como Correa, en los hechos señalados. En ese sentido, rechazó categóricamente la versión policial que indica que durante el incidente se habría utilizado un arma de fuego, calificando dicha acusación como falsa.
La denuncia fue presentada ante el representante de Derechos Humanos del distrito municipal San Luis, Diógenes Ozuna, quien hizo un llamado a las autoridades policiales y al Ministerio Público para que se realice una investigación exhaustiva del caso y se garantice la integridad física tanto del pastor como de los jóvenes detenidos, al tratarse —según indicó— de personas en proceso de rehabilitación.