Paris Jackson presentó nuevas declaraciones en medio de la disputa legal con los ejecutores de la herencia de su padre, John Branca y John McClain, señalando que siente que está siendo intimidada por cuestionar el uso de los fondos del patrimonio, según documentos judiciales obtenidos por TMZ.
Las diferencias entre Paris y los ejecutores surgen luego de que Branca y McClain afirmaran que la heredera estaba “más interesada en atraer la atención de los medios que en resolver los problemas” relacionados con la administración del patrimonio.
En respuesta, la cantante y su equipo legal sostienen que los ejecutores han presentado documentos judiciales que “se burlan y menosprecian” a la única hija de Michael Jackson.
Asimismo, los abogados de la celebridad expresaron que “casi en cada audiencia, y nuevamente en esta presentación, los ejecutores intentan evitar el fondo del asunto al caracterizar las preocupaciones de Paris como impulsadas por abogados o por un supuesto interés en los medios. Ninguna de las dos cosas es cierta”.
La heredera añadió que el litigio resulta “doloroso” y que constituye una “distracción de su propia vida y de su carrera”.
Paris también cuestionó lo que describió como un uso de “los medios para atacarla”, afirmando que las declaraciones recientes de los ejecutores, que la describían como “desfilando” en una audiencia y en las que ellos se autodenominaban “los adultos” frente a ella y sus hermanos, resultan “sexistas” y buscan presionarla.
La famosa sostiene que los ejecutores estarían intentando intimidarla para forzar su conformidad con las decisiones sobre el patrimonio.

Además, la artista afirma no querer que el caso sea mediático, su equipo de prensa trató de presentar las “acciones rutinarias” del tribunal durante una audiencia reciente como si se tratara de un fallo trascendental a su favor.
Por su parte, los ejecutores sostienen que Paris y su equipo legal han difundido información incorrecta sobre el caso en los medios. Argumentan que, aunque
La disputa se centra, en gran parte, en los pagos realizados a bufetes de abogados externos que trabajaron para el patrimonio.
Paris cuestiona el proceso de asignación de grandes bonificaciones y honorarios, mientras que los ejecutores defienden su gestión, indicando que con su trabajo lograron transformar un patrimonio insolvente en uno con un valor de varios miles de millones de dólares. Además, sostienen que la artista se ha beneficiado de manera significativa de esa labor.
En el historial del caso, el abogado del patrimonio, Jonathan Steinsapir, ha defendido la labor de John Branca y John McClain, afirmando que “el patrimonio y sus ejecutores nunca han entregado un regalo a nadie por ningún motivo” y que “ningún pago realizado por el patrimonio ha sido rechazado por el tribunal ni considerado no autorizado”.
Steinsapir destacó que los ejecutores han sido “meticulosos y concienzudos” en cada decisión y calificó de sorprendentes las objeciones presentadas por Paris, considerando que ella ya ha recibido aproximadamente 65 millones de dólares y que podría heredar cientos de millones más.
El abogado agregó que, en el momento del fallecimiento de Michael Jackson, el patrimonio enfrentaba una deuda de 500 millones de dólares y estaba al borde de la bancarrota, y que gracias al trabajo de los ejecutores se convirtió en un negocio con ingresos de miles de millones.

Aunque los ejecutores han defendido su labor y los pagos realizados, Paris Jackson continúa cuestionando ciertos aspectos del manejo del patrimonio y asegura que sus preocupaciones se basan únicamente en la supervisión financiera y la transparencia.
La corte evaluará los argumentos de ambas partes mientras el caso avanza hacia nuevas audiencias, en medio de la atención constante de los medios de comunicación.