Marimar Martínez, una mujer que fue baleada cinco veces durante un operativo de agentes federales, ofreció un testimonio estremecedor durante una audiencia paralela organizada por legisladores demócratas para examinar presuntos abusos cometidos por agencias migratorias en Estados Unidos.
Martínez relató que, tras resultar herida, fue escoltada fuera del lugar en una silla de ruedas, según su declaración, uno de los agentes se le acercó y le tomó una fotografía con su teléfono celular. “Todavía me persigue la idea de que ese agente tenga mi foto en su teléfono. ¿Fue él quien me disparó? ¿Era un trofeo para él?”, cuestionó ante los legisladores, visiblemente afectada.
Durante la audiencia, el congresista Robert Garcia leyó en voz alta mensajes de texto atribuidos a un agente involucrado en el caso. En los mensajes, el agente presuntamente se jacta del uso de la fuerza, con frases como: “Disparé cinco veces y ella tenía siete agujeros. Pongan eso en su libro”, además de expresiones despectivas como “Oh bueno, así es la vida” y “Pasan cosas”.
Aunque no se han anunciado sanciones públicas relacionadas con los mensajes citados, el testimonio de Martínez vuelve a colocar bajo escrutinio el uso de la fuerza por parte de agentes federales en operativos migratorios, así como la cultura interna que podría normalizar o trivializar hechos de extrema gravedad.