Caracas (EFE).- Un avión proveniente de Estados Unidos llegó este viernes a Venezuela con 136 migrantes deportados, el segundo viaje de repatriación que llega al país en medio de la cascada de cancelaciones de vuelos provocada por el aviso estadounidense sobre «extremar la precaución» al sobrevolar el territorio venezolano y el sur del Caribe, en medio del despliegue militar de Washington en la región.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, con 104 hombres, 24 mujeres, 3 niños y 5 niñas retornados desde Arizona, informó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
ACUERDO DE DEPORTACION
Es el vuelo número 93 desde enero pasado, cuando Caracas y Washington, que no tienen relaciones diplomáticas desde 2019, suscribieron un acuerdo de deportación que se ha mantenido pese a las crecientes tensiones entre ambos Gobiernos a raíz de la presencia militar estadounidense cerca de las aguas venezolanas.
El Ministerio de Transporte venezolano aseguró el miércoles que Estados Unidos solicitó «permisos especiales» para operar «rutas de repatriación con aviones estadounidenses», luego de que informara ese día de la llegada de una aeronave de Eastern Airlines con 175 migrantes deportados.
El viaje ocurre dos días después de que el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) revocara la concesión de vuelo a las aerolíneas internacionales Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, a las cuales acusó de «sumarse a las acciones de terrorismo» promovidas por EE.UU.
Cancelaciones de vuelos tras advertencias de la FAA
El INAC había establecido un plazo de 48 horas para que las compañías aéreas reanudaran sus operaciones, bajo la advertencia de cancelar los permisos. Ese día, las españolas Air Europa y Plus Ultra postergaron sus vuelos previstos para el martes entre Madrid y Caracas.
La suspensión de vuelos ocurrió después de que la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. instó a «extremar la precaución» al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe ante lo que considera «una situación potencialmente peligrosa» en la zona.