SANTO DOMINGO.- El exdirector de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Alejandro Montás, atribuyó las recientes inundaciones que afectaron Santo Domingo y otras zonas de la República Dominicana a una grave falla en la planificación, operación y mantenimiento del sistema de drenaje pluvial.
“La ausencia de alertas tempranas y protocolos de emergencia demuestra una débil capacidad institucional en la gestión de riesgos hidrometeorológicos”, opinó en un documento remitido a ALMOMENTO.NET por la Secretaría de Prensa del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
ENUMERA FACTORES
Montás, quien es miembro del Comité Político de esta organización opositora , atribuyó la situación a diferentes factores entre los que mencionó «la insuficiencia de la capacidad hidráulica de imbornales y colectores pluviales». También a la falta de mantenimiento preventivo de las redes de alcantarillado pluvial, la obstrucción por residuos sólidos y sedimentos, la ocupación irregular de zonas inundables y márgenes de cañadas así como el incremento de la impermeabilización del suelo urbano sin redimensionamiento del sistema.
Asimismo, a “la expansión vertical de la ciudad sin adecuación de las redes sanitarias y pluviales, que ha generado una sobrecarga en las infraestructuras existentes, diseñadas para condiciones demográficas y caudales muy inferiores a los actuales”.
A las debilidades citadas, Montás agregó la ausencia de obras estructurales clave, como sistemas de retención y laminación de caudales (presas y reservorios), colectores troncales de mayor capacidad, sistemas integrados de drenaje urbano sostenible.
MANEJO INADECUADO DE CAÑADAS
“El manejo inadecuado de residuos sólidos, especialmente en cañadas, agrava el problema al generar taponamientos que reducen la eficiencia hidráulica del sistema”, agregó .
Asimismo, incluyó como causa de las inundaciones y crecidas de ríos y arroyos, la extracción indiscriminada de agregados (arena y grava), que alteran el régimen hidrológico, incrementa la erosión y reduce la capacidad natural de regulación de las cuencas.