El Gobierno de Francia aseguró que actualmente no evalúa la posibilidad de boicotear la Copa Mundial de Fútbol de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, pese a las tensiones diplomáticas surgidas por el interés del presidente estadounidense Donald Trump en Groenlandia.
La ministra francesa de Deportes, Marina Ferrari, afirmó que por el momento no existe intención oficial de adoptar una medida de ese tipo, aunque evitó descartar escenarios futuros.
“En el momento en que estamos hablando, no hay deseo por parte del ministerio de boicotear esta competencia importante y muy esperada”, declaró Ferrari a periodistas el martes por la noche.
No obstante, la funcionaria precisó que su postura no prejuzga decisiones que pudieran tomarse más adelante, en función de la evolución del contexto internacional.
Ferrari subrayó además que su cartera apuesta por mantener el deporte al margen de la política, al considerar que la Copa Mundial de 2026 representa un evento clave para los aficionados al fútbol a nivel global.
“Es un momento extremadamente importante para todos los amantes del deporte”, expresó.
El torneo, cuyo inicio está previsto para junio de 2026, se desarrollará en Norteamérica, mientras crecen las fricciones diplomáticas por las ambiciones de Washington de asumir el control de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, país aliado dentro de la OTAN.
En el ámbito político francés, el legislador de izquierda Éric Coquerel planteó que debería considerarse la posibilidad de un boicot, una postura que, hasta el momento, no ha sido respaldada oficialmente por el Ejecutivo francés.