La Administración Federal de Aviación (FAA) impuso el martes restricciones temporales de vuelo (TFR) que paralizan todas las operaciones aéreas en El Paso, Texas, y Santa Teresa, Nuevo México, medida que entró en vigor la noche del martes, y que se mantendrá vigente por un periodo de diez días, citando “razones especiales de seguridad”.
El aviso oficial establece un radio de exclusión de 10 millas náuticas alrededor del Aeropuerto de El Paso. La prohibición abarca desde el nivel del suelo hasta los 17,999 pies de altura. Según el cronograma de la FAA, estas limitaciones finalizarán el 21 de febrero y no afectan el espacio aéreo soberano de México.
“La FAA, con poca antelación, emitió una restricción temporal de vuelos que suspende todos los vuelos hacia y desde El Paso y nuestra comunidad vecina, Santa Teresa, Nuevo México. La restricción prohíbe todas las operaciones de aeronaves (incluidas las de aviación comercial, de carga y general) y está vigente desde el 10 de febrero a las 11:30 p.m., (hora de las Montañas Rocosas) hasta el 20 de febrero a las 11:30 p.m. El personal del aeropuerto se ha comunicado con la FAA y estamos a la espera de nuevas directrices”, señalaron las autoridades del aeropuerto a ABC News.
Impacto operativo y legal
El incumplimiento de la norma conllevará sanciones severas, pues los pilotos que violen el área restringida pueden ser interceptados, detenidos o enfrentar la revocación de sus licencias. El aviso advierte que el gobierno federal podría presentar cargos penales o emplear fuerza letal si una aeronave representa una amenaza inminente.
Las aerolíneas ya han sido notificadas y se insta a los pasajeros a verificar el estatus de sus viajes directamente con las compañías. El cese de actividades afecta también al transporte de carga en una de las zonas logísticas fronterizas más importantes.
“Según lo que mi oficina y yo hemos podido recopilar durante la noche y esta mañana, no existe una amenaza inmediata para la comunidad ni las zonas aledañas”, señaló la representante Verónica Escobar, quien calificó la situación como “sin precedentes”.
Asimismo, Escobar añadió que “no se notificó con antelación a mi oficina, a la Ciudad de El Paso ni a ninguna persona involucrada en las operaciones del aeropuerto”, y confirmó que ha solicitado a la FAA el levantamiento inmediato de las restricciones.