El zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, anunció este jueves el fin de la ofensiva migratoria que sacudió al estado de Minnesota, provocó la muerte de dos ciudadanos estadounidenses y desató una oleada de indignación nacional.
“Propuse, y el presidente Trump ha aceptado, que esta operación de aumento de agentes concluya”, declaró Homan, confirmando el cierre de la operación que generó fuertes tensiones entre autoridades locales y el gobierno federal.
Durante su fase más intensa, cerca de 3.000 agentes de inmigración fueron desplegados en la región, inicialmente bajo el mando del comandante general de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, Homan asumió el control de la operación el 26 de enero, luego de que se intensificaran las críticas por los tiroteos que terminaron con la vida de Renee Good y Alex Pretti, manifestantes anti-ICE y ciudadanos estadounidenses.
El 4 de febrero, Homan anunció el retiro inmediato de 700 agentes federales de la zona. Según explicó, esta decisión se logró gracias a una mayor cooperación por parte de los alguaciles locales, quienes comenzaron a retener a presuntos inmigrantes indocumentados en sus cárceles.
Durante este periodo, el presidente Donald Trump alternó declaraciones de tono conciliador y desafiante. En una entrevista con Fox News, prometió que Homan “reduciría un poco la tensión”, aunque también amenazó públicamente al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, acusándolo de “jugar con fuego” por negarse a aplicar directamente las leyes federales de inmigración en su ciudad.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, blanco frecuente de las críticas de Trump, había adelantado el martes que esperaba un anuncio de desescalada antes del fin de semana. La confirmación llegó dos días después.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, afirmó que la denominada Operación Metro Surge resultó en el arresto de miles de “inmigrantes ilegales delincuentes”, aunque los detalles sobre las cifras exactas no fueron precisados en el comunicado oficial.