El primer embajador talibán, Molvavi Gul Hasan, entregó este jueves sus cartas credenciales como representante del Emirato Islámico de Afganistán al presidente de Rusia, Vladímir Putin, durante una ceremonia solemne en el Gran Palacio del Kremlin.
Se trata del primer jefe de la legación talibana en Rusia después de que Moscú retirara al movimiento de la lista de organizaciones terroristas.
El diplomático talibán entregó sus cartas credenciales a Putin durante un acto en el que estuvieron presentes otros 33 embajadores extranjeros, entre ellos varios europeos y latinoamericanos.
El embajador afgano llegó a Moscú en verano del año pasado, poco después de que Rusia, el primer país del mundo en reconocer a los talibanes como el gobierno legítimo de Afganistán, diera su visto bueno a su nombramiento.
Desde la llegada al poder de los talibanes en Kabul su representante en Moscú había sido el encargado de negocios de la embajada.
El Tribunal Supremo ruso anunció en abril de 2025 su decisión de dejar de considerar a los talibanes como un grupo terrorista, condición que les impuso en febrero de 2003.
De esta forma, ese movimiento dejó de estar prohibido en Rusia, cuyo Gobierno comenzó a tender puentes con los talibanes años antes de que recuperan el poder en Kabul en 2021 tras la retirada militar estadounidense.
Putin promulgó en diciembre de 2024 una ley que permitía retirar a los talibanes y a otros grupos de la lista, siempre y cuando renunciasen a apoyar, justificar y hacer propaganda del terrorismo.
Los talibanes fueron incluidos en la lista en 2003 con el argumento de que empleaban métodos terroristas y mantenían vínculos con formaciones armadas ilegales en Chechenia, donde Putin había lanzado la Segunda Guerra de Chechenia en 1999.
El giro se produjo cuando los talibanes declararon la guerra al Estado Islámico, tras lo que algunos de sus representantes fueron invitados en 2018 a visitar la capital rusa.