El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que el mandatario chino, Xi Jinping, visitará la Casa Blanca a finales de este año y adelantó que, antes de ese encuentro, él mismo prevé viajar a China en abril, en medio de los esfuerzos de ambas potencias por estabilizar una relación deteriorada por la disputa comercial.
“Él va a venir a la Casa Blanca, sí, hacia finales de año”, afirmó Trump en una entrevista televisiva. El presidente subrayó además que Estados Unidos y China son “los dos países más poderosos del mundo” y que mantienen “una relación muy buena”.
Las declaraciones se produjeron pocos días después de una conversación entre Trump y Xi, en la que ambos líderes abordaron una agenda amplia que incluyó el comercio bilateral, la situación de Taiwán, la guerra de Rusia contra Ucrania y el papel de Irán en el escenario internacional. En ese mismo contacto, según indicó el propio mandatario estadounidense, se habló también de su próximo desplazamiento a China.
Trump sostuvo que el intercambio con su par chino es regular y está centrado, sobre todo, en asuntos económicos.
Uno de los ejes centrales de ese diálogo sigue siendo el conflicto en torno a los aranceles. El presidente estadounidense defendió su política comercial frente a China y aseguró que el país asiático afronta ahora un nivel de gravámenes que no existía antes de su actual mandato.
“China paga muchos aranceles. Antes no lo hacía. Soy yo quien impuso aranceles a China. (…) Nuestro país ha recuperado cientos de miles de millones de dólares en aranceles”, dijo Trump.
El anuncio de la visita de Xi a Washington se produce en un contexto de contactos diplomáticos destinados a recomponer una relación bilateral que se ha visto tensionada por la rivalidad económica, la competencia tecnológica y los desacuerdos en materia de seguridad regional.
Pese a las medidas impulsadas por Estados Unidos para reducir su dependencia de la manufactura china, ambas economías continúan estrechamente interconectadas en comercio, inversión y cadenas de suministro.
Del lado chino, Xi también dejó mensajes dirigidos a la Casa Blanca tras la reciente conversación con Trump. El mandatario asiático pidió cautela en uno de los asuntos más sensibles de la agenda bilateral: la cuestión de Taiwán. En particular, advirtió sobre la necesidad de actuar con “cautela” en relación con la venta de armas estadounidenses a la isla, territorio que se gobierna de manera autónoma, pero que Beijing considera parte de su soberanía.
Xi expresó además su expectativa de que los desacuerdos entre ambas potencias puedan gestionarse sin una escalada del conflicto. “Abordando las diferencias una a una y fomentando continuamente la confianza mutua, podemos forjar un camino adecuado para que ambos países se lleven bien”, afirmó el líder chino.
Tras ese contacto, Trump volvió a destacar el tono del intercambio con Beijing y calificó la relación con China como “extremadamente buena”.
La próxima visita de Trump a China, prevista para abril, y el posterior viaje de Xi a Washington apuntan a una secuencia diplomática destinada a consolidar ese canal directo entre los dos mandatarios. Ambos encuentros se producirán mientras persisten diferencias de fondo sobre el comercio internacional, el equilibrio estratégico en Asia-Pacífico y la política de seguridad en torno a Taiwán.
En paralelo, Estados Unidos ha planteado un nuevo frente de diálogo estratégico con las grandes potencias. El viernes, Washington propuso la celebración de conversaciones trilaterales con Rusia y China con el objetivo de establecer nuevos límites a las armas nucleares. Sin embargo, Beijing ha rechazado por ahora incorporarse a ese proceso en esta etapa.
La última visita de Xi Jinping a Estados Unidos tuvo lugar en 2023. La agenda de este nuevo encuentro incluirá temas comerciales, tecnológicos y de seguridad global, en un contexto de rivalidad estratégica y competencia económica. Ambos gobiernos han confirmado la intención de mantener múltiples reuniones durante 2026, lo que marca una etapa de diálogo intensivo entre Washington y Beijing.