LAS COSAS QUE CAMBIARON A VENEZUELA……DIOSDADO ES HUMILLADO EN PUBLICO, EN TV PARA EL MUNDO.
¡Agárrate de la silla, arepero! En un giro que ni la mejor novela de suspenso hubiera logrado, el mundo fue testigo de una escena que Diosdado Cabello juró por lo más sagrado que nunca veríamos. El «hombre fuerte» del mazo tuvo que tragarse sus palabras y recibir personalmente al grupo responsable de la captura de Nicolás Maduro.
¡Hay papá, la cara de poema no se la quita nadie!
Aquí te contamos cómo estuvo esa «humillación» en la cúpula:
1. Del «No volverán» al «Bienvenidos, pasen adelante» ![]()
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Lo que antes eran discursos de lealtad absoluta y gritos de «¡Rodilla en tierra!», hoy se transformaron en un silencio profundo y sepulcral. Diosdado, frente a frente con quienes desmantelaron Miraflores, no tuvo más remedio que poner su mejor cara de circunstancia. ¡Se acabó la guapería de pasillo!
2. El colapso de un imperio de décadas ![]()
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Más que una simple reunión, los analistas dicen que esto es el colapso definitivo. Vimos a un Cabello despojado de su autoridad, obligado a reconocer que el tablero cambió y que él ya no tiene los dados. Es el rostro de una estructura de poder que se desmoronó como un castillo de naipes.
3. «El poder se pierde» ![]()
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Como dicen por ahí: «El poder no se comparte, se pierde». Y hoy a Diosdado le tocó mirar a los ojos a su propia caída. Aquella arrogancia de los miércoles por la noche quedó enterrada bajo el peso de la realidad. ¡La derrota tiene nombre y apellido!
CONCLUSIÓN, AREPEROS:
¿De verdad creen que esto tiene vuelta atrás? Ver a Diosdado recibiendo al comando que neutralizó a su jefe es la prueba final de que el guion se les quemó.
La imagen: Es el símbolo del fin de una era. Ya no hay «mazazos» que valgan contra la realidad.
La realidad:
Pasaron de decir que eran invencibles a tener que atender a quienes los sacaron del juego. ¡Menudo papelón!
Resumen corto: Diosdado enfrentó su peor pesadilla: reconocer la derrota frente a quienes hicieron lo que él decía que era imposible. Aquella «rodilla en tierra» terminó siendo el gesto final de una cúpula que ya no manda ni en su propia casa.
LA PREGUNTA DEL DÍA:
¿Creen ustedes que después de esta humillación Diosdado todavía tenga cara para hablar de lealtad, o es que ya está negociando su propio «pasaje» de salida con los mismos que recibió hoy?
¡Digan lo que piensan, que este chiste se cuenta solo y con final triste para ellos! ![]()
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