Nuevos documentos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan correos electrónicos enviados por Sarah Ferguson, exesposa del príncipe Andrés, en los que se refería al financiero estadounidense Jeffrey Epstein como un “hermano” y una “leyenda”.
Los mensajes forman parte de millones de páginas hechas públicas recientemente en el marco de la investigación sobre el criminal sexual, quien se suicidó en prisión en 2019.
Los archivos incluyen comunicaciones y fotografías que comprometen al príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, de 65 años, cuya relación con Epstein lo llevó a caer en desgracia pública. Aunque Sarah Ferguson, de 66 años, se divorció de Andrés en 1996, ambos mantuvieron una relación cercana durante años, situación reflejada en los documentos.
En un correo fechado en agosto de 2009, Ferguson, conocida como Fergie, agradeció a Epstein un gesto frente a sus hijas. “Nunca me ha conmovido más la amabilidad de un amigo que tu cumplido hacia mí delante de mis niñas”, escribió. En el mismo mensaje añadió: “Gracias, Jeffrey, por ser el hermano que siempre he deseado tener”, según un correo identificado por la BBC.
Dos meses después, la exduquesa de York volvió a escribirle para solicitar ayuda económica. “Necesito urgentemente 20.000 libras para el alquiler. ¿Alguna idea?”, señaló en un mensaje enviado al financiero.
Los documentos también incluyen correos de 2010 en los que Sarah Ferguson continuó elogiando a Epstein. En uno lo calificó como “una leyenda”, mientras que en otro expresó: “No tengo palabras para describir mi amor y gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Cásate conmigo”.
En las comunicaciones se menciona además a las hijas del matrimonio, las princesas Eugenia y Beatriz. En un correo enviado en marzo de 2010, Ferguson se refirió de manera cruda a Eugenia, que entonces tenía 19 años. “Solo estoy esperando que Eugenia vuelva de un fin de semana de sexo”, escribió.
Todos estos mensajes fueron enviados después de que Epstein fuera condenado en 2008 por explotación sexual de menores, un hecho que ha reavivado la polémica en torno a sus vínculos con figuras públicas.
En octubre pasado, el rey Carlos III anunció la retirada de los títulos reales a su hermano Andrés, acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una menor bajo la tutela de Epstein. Sarah Ferguson también fue despojada de sus títulos.
Como consecuencia, Andrés y Sarah, que seguían conviviendo pese a estar divorciados, tuvieron que abandonar su residencia real de 30 habitaciones cerca del castillo de Windsor.
En septiembre, la prensa británica ya había divulgado otro correo enviado por Ferguson en 2011, en el que describía a Epstein como un “amigo fiel, generoso y excepcional”.