Un clérigo que dirigió las oraciones del viernes en Teherán exigió la pena de muerte para los manifestantes detenidos durante la actual campaña de represión en Irán y lanzó amenazas directas contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reflejando el malestar del régimen tras las movilizaciones nacionales.
El sermón fue pronunciado por Ahmad Jatami y transmitido por la radio estatal iraní, provocando cánticos entre los asistentes al rezo, entre ellos consignas que pedían la ejecución de los detenidos acusados de participar en las protestas.
Durante el discurso, los fieles corearon frases como “los hipócritas armados deben ser ejecutados”, en referencia a los manifestantes. Las ejecuciones y el asesinato de civiles pacíficos han sido señalados por Trump como líneas rojas para una eventual acción militar estadounidense contra Irán.
Las declaraciones de Jatami coincidieron con el primer balance nacional de los daños causados por las protestas, iniciadas el 28 de diciembre como respuesta a la grave situación económica y que rápidamente se transformaron en un desafío abierto a la teocracia gobernante.
Irán restringió el acceso a internet el 8 de enero y endureció la represión contra toda forma de disidencia. Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, al menos 2.677 personas habrían muerto durante las manifestaciones.
Estas cifras no han podido ser verificadas de forma independiente y las autoridades iraníes no han ofrecido un conteo oficial de fallecidos.
Ahmad Jatami, designado por el líder supremo Alí Jamenei y miembro de la Asamblea de Expertos y del Consejo de Guardianes, describió a los manifestantes como “mayordomos” del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y como “soldados de Trump”.
Según el clérigo, los manifestantes habrían buscado la “desintegración del país”, y advirtió que tanto Estados Unidos como Israel deberían “esperar una dura venganza” por parte del sistema iraní.
Daños a infraestructura y símbolos religiosos
Jatami ofreció cifras sobre los daños provocados durante las protestas y afirmó que 350 mezquitas, 126 salas de oración y al menos 20 lugares sagrados fueron afectados. Además, 80 viviendas de líderes religiosos del rezo del viernes registraron daños, lo que refleja la hostilidad de algunos manifestantes hacia símbolos del poder religioso.
También señaló que 400 hospitales, 106 ambulancias, 71 vehículos de bomberos y otros 50 de servicios de emergencia sufrieron daños, evidenciando la magnitud de las protestas.
Llamado a más arrestos
El clérigo aseguró que los manifestantes buscan alejar a la sociedad iraní de la religión y afirmó que los disturbios fueron planificados con antelación. Asimismo, hizo un llamado explícito a arrestar a cualquier persona que apoye a los manifestantes “de cualquier manera”.
Como figura religiosa con cargos públicos, Jatami tendría acceso a datos oficiales, y su intervención durante el rezo del viernes sugiere que el gobierno optó por difundir esta información sin dirigirse formalmente a la población.