La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) no halló evidencias de que Ucrania haya atacado recientemente con drones una residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, según informaron funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal, una evaluación que contradice las acusaciones formuladas esta semana por el Gobierno ruso.
De acuerdo con las fuentes, el objetivo ucraniano habría sido una instalación militar en la región de Nóvgorod, previamente atacada en otras ocasiones, y no la residencia campestre de Putin, conocida como Dolgiye Borody, ubicada en la misma región, pero a distancia del presunto blanco militar.
Un funcionario estadounidense familiarizado con la inteligencia indicó que la CIA, tras analizar la información disponible, determinó que no se produjo ningún intento de ataque contra el líder ruso. Estados Unidos cuenta con múltiples mecanismos de monitoreo del espacio aéreo y las actividades militares en Rusia, incluidos satélites, radares e interceptación de comunicaciones.
Reacción de Trump y publicación en redes
La revelación coincidió con una publicación del presidente Donald Trump en redes sociales, donde compartió un editorial del New York Post que cuestiona la versión rusa del supuesto ataque y su impacto en el proceso de paz entre Moscú y Kiev.
Según una persona cercana al intercambio, el director de la CIA, John Ratcliffe, informó previamente a Trump sobre las conclusiones de la agencia.
Declaraciones previas de Trump
El lunes, Trump declaró que se encontraba molesto tras una conversación telefónica con Putin, en la que el mandatario ruso aseguró que drones ucranianos habían atacado su residencia. Al ser consultado sobre la existencia de pruebas, Trump indicó que era posible que el ataque no hubiera ocurrido, aunque reiteró que Putin había afirmado que sí sucedió.
El Gobierno ucraniano negó cualquier responsabilidad en un ataque contra la residencia de Putin. Funcionarios de Kiev sostienen que Moscú busca afectar las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania y debilitar la posición ucraniana en las conversaciones de paz mediadas por Washington.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber interceptado 91 drones ucranianos supuestamente dirigidos a la residencia presidencial en Nóvgorod. Además, difundió un video que muestra lo que describió como un dron derribado con explosivos.