En la noche del 9 de septiembre de 2026, cientos de personas que portaban prendas y distintivos de color rojo se dieron cita en el American Airlines Center en Dallas, Texas, para estar presentes en el inicio de la Convención Republicana de mitad de mandato.
En el encuentro participaron varios oradores, entre ellos, JD Vance, vicepresidente de EEUU; Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Todd Blanche, fiscal general. La figura principal fue Donald Trump. El mandatario no dejó pasar el momento para posicionar a su partido y compartir sus deseos para las próximas elecciones: “Dejen terminar el trabajo comenzado” e “imaginen que estoy en la boleta”, expresó.
Uno de sus temas principales fue la economía nacional, momento en el que aprovechó para prometer 5,000 dólares a cada elector en caso de ganar ambas cámaras del Congreso. La propuesta no fue solo un anuncio, fue el clímax de su eterna campaña electoral. Desde esa noche, Trump no ha dejado de intentar impulsar a los republicanos con promesas y la emisión de órdenes ejecutivas.
La campaña electoral del mandatario incluye propuestas para disminuir el precio del galón de gasolina por debajo de los 2,00 dólares; apoyar económicamente a los agricultores; conceder indultos presidenciales; dar pagos a personas inscritas en Medicare Parte B; 500 dólares para los ciudadanos que compran seguros de salud a través del portal gubernamental healthcare.gov; más trabajos a temprana edad, entre otros.
Tensión republicana y cuestionamientos a la administración
Las distintas iniciativas económicas anunciadas por Donald Trump a favor de los republicanos durante la campaña de las elecciones intermedias son consideradas por los demócratas como oportunismo, ya que son anunciadas en un momento donde la inflación ha incrementado los precios de productos de la canasta básica, así como otros insumos.
Uno de los principales cuestionamientos fue por la promesa de los 5,000 dólares. El congresista demócrata californiano Robert García cuestionó la entrega de los cheques de estímulo prometidos por Donald Trump.
También se han lanzado comentarios en contra del mandatario al interior de su propio partido. La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, antes aliada del presidente y hoy una acérrima adversaria, criticó al presidente Donald Trump a través de la red social X, en una publicación extensa donde cuestionó su gestión.
“Así que sí, en realidad usted hizo algo mal, presidente Trump”, escribió Greene, quien dedicó el mensaje a enumerar lo que considera errores de su gobierno. La excongresista lo comparó con la serpiente de la fábula que él mismo recitaba en sus mítines, y concluyó: “Y mi error fue apoyarlo desde el principio”.
Uno de los principales comentarios contra Trump fue expresado por la republicana María Elvira Salazar, considerada aliada de Trump. Ella marcó distancia de la política migratoria del gobierno; y aseguró que los hispanos que lo llevaron al cargo en la Casa Blanca en el 2024 hoy se sentirían «traicionados».
El tema llevó al congresista republicano de Florida Mario Díaz-Balart a expresar su postura sobre la tensión política y el aparente riesgo que representan los demócratas. También abordó el hecho de que María Elvira Salazar haya marcado su distancia con el presidente.
Los spots que frenó una jueza
Durante este proceso electoral, los anuncios televisivos donde Trump aparece como figura central también han sido cuestionados por opositores y republicanos al asegurar que son financiados por los contribuyentes estadounidenses. Los críticos aseguran que parecen anuncios de campaña de cara a las elecciones.
Ante los cuestionamientos, la Casa Blanca emitió en septiembre pasado un comunicado defendiendo los mensajes, asegurando que otras administraciones han hecho lo mismo para dar a conocer sus logros a la ciudadanía.
«Los ataques contra los anuncios de servicio público del presidente Donald J. Trump son sumamente deshonestos. Es evidente que estos anuncios no son anuncios de campaña; el presidente Trump no figura en la boleta electoral y no hay ningún llamado a la acción”, informó la Casa Blanca en un comunicado.
El tema llegó al ámbito judicial a través de la orden de una jueza de suspender los anuncios donde aparece Trump.
A menos de dos semanas de las elecciones de mitad de mandato, el presidente Donald Trump sigue impulsando su gira de campaña «Siete días, siete estados». El objetivo es movilizar al electorado republicano y defender la mayoría en el Congreso.
A pesar de los anuncios durante las visitas a bastiones históricamente republicanos como Kansas y Kentucky, la contienda se ha apretado según las encuestas.
Al ser cuestionado por N+ Univisión sobre el electorado hispano, el mandatario aseguró contar con un fuerte respaldo dentro de la comunidad de cara a los comicios que pueden marcar los siguientes años de su gestión, a pesar de que los datos indiquen lo contrario.
El proceso está por culminar, dejando posibles cambios en la composición de ambas cámaras y con la expectativa de que Trump cuestione los resultados si los republicanos no logran la mayoría en el Congreso, como prevén numerosas encuestas sobre la intención del voto.