El domingo, un teléfono móvil explotó repentinamente en la mano de un paciente dentro de una clínica en Gwalior, en el estado indio de Madhya Pradesh, provocando un incendio y momentos de pánico entre los pacientes y el personal médico, incluidas las personas que cuidaban a los recién nacidos.
El incidente quedó registrado por las cámaras de seguridad de la clínica. Las imágenes mostraron cómo el dispositivo se incendiaba tras la explosión, lo que provocó una reacción inmediata del personal, que se apresuró a extinguir las llamas.
El personal médico vertió rápidamente agua sobre el teléfono en llamas y logró apagar el fuego antes de que se propagara a otras áreas del centro.
El incidente causó alarma entre los presentes, sobre todo porque había bebés recién nacidos dentro de la clínica en ese momento. Sin embargo, las autoridades y los informes locales indicaron que no se registraron heridos.
No se han revelado las circunstancias que provocaron la explosión del teléfono.