NUEVA YORK. – Un enfrentamiento verbal entre el representante permanente de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, provocó este martes la suspensión de una sesión de la Asamblea General.
El incidente ocurrió mientras Waltz pronunciaba su discurso y Rodríguez, acompañado por otro miembro de la delegación cubana, se situó frente al podio. El diplomático estadounidense les exigió a gritos que se retiraran y afirmó que no permitiría que lo intimidaran.
Tras el altercado, Rodríguez acusó a Washington de utilizar la tribuna de Naciones Unidas para defender la presión económica contra Cuba. El episodio se produjo en vísperas de una votación sobre una resolución que reclama el fin del bloqueo estadounidense a la isla.
En un mensaje difundido en X, el canciller describió la conducta de Waltz como una muestra de “prepotencia y soberbia”. También sostuvo que el representante estadounidense actuó como si estuviera en una dependencia de su Gobierno y no en la sede de la ONU.
Rodríguez vinculó las declaraciones de Waltz con una estrategia mediática que, según denunció, incluye amenazas y una campaña electoral financiada con importantes recursos por Washington.
El pasado 21 de octubre, el canciller había acusado a la Casa Blanca y al secretario de Estado, Marco Rubio, de presionar a delegaciones y mandatarios para reducir el apoyo internacional a la resolución.
El funcionario cubano aseguró que la mayoría de los Estados miembros mantendrá su respaldo a la iniciativa. Además, denunció un endurecimiento de las sanciones estadounidenses, incluidas medidas secundarias contra gobiernos y empresas que comercian con Cuba.
La votación volverá a situar las restricciones económicas contra la isla en el centro de las diferencias diplomáticas entre Washington y La Habana.