La kale borroka, el terrorismo callejero, ha vuelto. Los ciudadanos de Bilbao han sufrido su último ataque con agresiones a la Ertzaintza, destrozos y quema de vehículos, incluida la moto de un policía municipal que pudo escapar a tiempo en el vehículo de otro compañero, durante los altercados contra el anuncio de la visita de Vito Quiles. La intensidad de la violencia desplegada por los proetarras no ha sorprendido a la Policía, que tiene el foco puesto en sus principales protagonistas: Jardun y GSK, las organizaciones de la extrema izquierda abertzale que reivindican el regreso de ETA y de sus asesinatos.
Los graves disturbios de este lunes en Bilbao son el ejemplo de la escalada de violencia que impulsan estos dos grupos en el País Vasco. La Ertzaintza también señala a las dos organizaciones por los graves altercados de kale borroka en Pamplona o los del 12 de octubre de 2025 en Vitoria.
Ambas organizaciones proetarras consideran «una traición» el cese de los atentados por parte de la banda terrorista en 2011 y no pierden oportunidad de pedir la vuelta del terrorismo durante los altercados, cada vez más violentos y numerosos, que protagonizan y en los que se gritan consignas a favor de ETA.
La Audiencia les acusa de terrorismo
Solo hace unos días que la Audiencia Nacional envió a prisión provisional acusados de terrorismo al líder de Jardun Koordinadora, Aratz Bilbao, y a Malen Gruning, una de sus portavoces.
Los dos dirigentes se entregaron a la Ertzaintza en Irún el sábado 17 de octubre, tres semanas después de que una patrulla de la policía autonómica vasca los identificara de madrugada en un control junto a un irlandés relacionado con el IRA disidente que aboga por la vuelta al terrorismo.
Los detenidos llevaban walkie-talkies, documentación con datos personales de guardias civiles y policías nacionales destinados en el País Vasco y la geolocalización de un presunto zulo de ETA en el que se almacenarían armas, explosivos y documentación.
Jardun
Jardun es el grupo de disidentes heredero de las organizaciones radicales partidarias de la vuelta de la violencia y, sobre todo, de la amnistía para todos los presos etarras.
El nuevo grupo, sucesor de otros anteriores como IBIL y ATA, ha hecho suya la reivindicación para la liberación de los presos y reniega de Sortu y de Bildu por formar parte de la vida política española.
Movimiento Socialista (GKS)
El origen de GKS es bien diferente al de Jartun. GKS pesca en el ámbito universitario y nace de Ikasle Abertzaleak, el sindicato estudiantil de propaganda y agitación de la izquierda abertzale en las universidades e institutos.
Tiene su propio partido, EHKS, y pretende extenderse a toda España como Movimiento Socialista, mezclando el independentismo, el apoyo a ETA y a Hamás con el feminismo y la lucha contra la especulación de la vivienda.