SANTO DOMINGO.— La tarde de este domingo volvió a recordar que República Dominicana se encuentra sobre una de las zonas sísmicas más activas del Caribe. Un sismo de magnitud preliminar 5.2 sorprendió a miles de personas poco antes de las seis de la tarde, provocando evacuaciones espontáneas de viviendas, edificios y establecimientos comerciales en Santo Domingo y otras provincias del país.
El movimiento telúrico ocurrió alrededor de las 5:49 de la tarde y fue percibido con claridad en gran parte de la región Este, el Gran Santo Domingo, San Cristóbal, La Romana, La Altagracia y otras localidades, donde numerosos ciudadanos reportaron el balanceo de edificios, lámparas y ventanas a través de las redes sociales. Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado víctimas ni daños estructurales de consideración.
Los datos preliminares sitúan el epicentro a unos ocho kilómetros al suroeste del municipio de Ramón Santana, en la provincia San Pedro de Macorís. El evento ocurrió a una profundidad cercana a los 109 kilómetros, una característica que explica por qué pudo sentirse en una amplia extensión del territorio nacional. Los terremotos profundos suelen transmitir sus ondas sísmicas a mayores distancias, aunque normalmente generan menos daños en superficie que los sismos superficiales de igual magnitud.
El Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo mantiene el monitoreo permanente del fenómeno y advirtió que los parámetros del evento podrían modificarse conforme se procesen los registros de las estaciones de la Red Sísmica Nacional. Como ocurre en todo sismo importante, las magnitudes, la profundidad y la ubicación exacta pueden ajustarse durante las horas posteriores al análisis técnico.
La jornada sísmica había comenzado mucho antes. Alrededor de las 6:06 de la mañana se registró otro temblor que inicialmente fue estimado en magnitud 4.1, aunque posteriormente los especialistas revisaron sus parámetros y actualizaron su magnitud a aproximadamente 4.3, además de modificar tanto su profundidad como su localización tras analizar la información de las estaciones sismológicas.
Aunque ambos movimientos ocurrieron el mismo día, los especialistas señalan que no siempre existe una relación directa entre dos eventos consecutivos. Será el análisis de la secuencia sísmica el que determine si forman parte del mismo proceso tectónico o si corresponden a movimientos independientes, algo relativamente frecuente en la isla Hispaniola, donde interactúan la placa del Caribe y la placa de Norteamérica.
República Dominicana registra miles de movimientos sísmicos cada año, aunque la gran mayoría son de baja magnitud y solo pueden ser detectados por instrumentos especializados. Sin embargo, eventos superiores a magnitud 5 suelen sentirse ampliamente y generan preocupación entre la población, especialmente por el recuerdo de grandes terremotos ocurridos en la región del Caribe y por la proximidad de importantes fallas geológicas activas, entre ellas la falla Enriquillo-Plantain Garden y el sistema de fallas Septentrional.
Las autoridades recordaron que, después de un sismo perceptible, la población debe conservar la calma, mantenerse atenta a la información emitida por los organismos oficiales y evitar difundir rumores o datos sin confirmar. También recomiendan revisar las viviendas si se observan grietas importantes, identificar rutas de evacuación y mantener preparado un plan familiar de emergencia para responder ante futuros eventos sísmicos.