Madrid (EFE).- Miles de personas convocadas por Sociedad Civil Española se han sumado este sábado a la segunda «Marcha por la Dignidad» para denunciar la gestión de la crisis de Ceuta y contra el Gobierno de Pedro Sánchez, en una iniciativa en la que han participado el líder de Vox, Santiago Abascal, y el secretario general del PP, Miguel Tellado.
Unos 20.000 manifestantes, según la Delegación del Gobierno, y 180.000 de acuerdo con los organizadores, han secundado esta marcha, que ha comenzado en la plaza de Cibeles y ha concluido sin incidentes en el Arco del Triunfo, y en la que se han exigido elecciones generales y que Sánchez abandone el poder.
PP y Vox apelan a la justicia ante la situación en Ceuta
Eso mismo ha reclamado Tellado, quien, en declaraciones a los medios, ha defendido la urgencia de «echar al Gobierno» y a «los invasores» de Ceuta, y ha confiado en la actuación de la justicia ante la «negligencia máxima» del Ejecutivo con el cruce masivo de personas migrantes en julio desde Marruecos.
Mientras, el presidente de Vox ha vuelto a pedir la activación del artículo 102 de la Constitución para investigar por «traición» al jefe del Ejecutivo, lo que se reclama también en el manifiesto de la convocatoria, y ha insistido en pedir al PP su apoyo para ponerlo en marcha en el Congreso.
Antes de participar en la manifestación Abascal se ha pronunciado así sobre el real decreto que está preparando el Gobierno para agilizar las expulsiones a Marruecos de los migrantes que está en Ceuta avanzado por El País.
Según publica el diario este sábado, el texto que el Ejecutivo quiere llevar al próximo Consejo de Ministros afecta a todas las solicitudes de asilo registradas en la ciudad autónoma tras la entrada masiva del 30 de julio y supondrá un endurecimiento del procedimiento al acortar los plazos de resolución de los expedientes y limitar las posibilidades de permanencia en territorio español mientras se resuelven.
Gritos contra Sánchez y de apoyo a Ceuta
Durante todo el trayecto se han escuchado mensajes como «Sánchez a prisión», «Ceuta aguanta, España no se vende» o «Sánchez traidor, defiende a la nación».
El manifiesto de la Marcha, que se decidió no leer al final, ha puesto el foco en la crisis Ceuta, exigiendo la militarización de la ciudad autónoma y la expulsión a Marruecos «de la totalidad de los invasores».