Ángel Martínez fue condenado este martes a un año de prisión, cuya ejecución fue suspendida en su totalidad, y al pago de una indemnización de RD$2 millones a favor de Raful por los daños morales y materiales derivados de las declaraciones emitidas en la plataforma de YouTube.
Martínez aseguró que esta situación no lo acobarda, por lo que afirma seguirá diciendo las cosas que deba comunicar.
“Yo seguiré diciendo lo que tenga que decir, porque esto no me amilana a mí”, sostuvo Martínez.