El centro de Pamplona acogerá una importante movilización con motivo del Día Nacional de España. La delegación navarra del Movimiento Cívico del Pueblo (MCP) ha convocado a la ciudadanía para el próximo 12 de octubre a una gran manifestación que busca romper con el arrinconamiento de la fiesta nacional en la capital foral y proclamar sin complejos la españolidad de Navarra.
La marcha partirá a las 17:00 horas desde las puertas de los cines Golem y culminará en la emblemática Plaza del Castillo bajo el lema «Navarra es España y Cristiana». Los organizadores —que ya promovieron la reciente concentración frente al Ayuntamiento en apoyo al pueblo ceutí— invitan a los vecinos a tomar la calle para rescatar una celebración que consideran marginada en los últimos años por las instituciones locales y autonómicas.
Defensa de la Hispanidad y la historia navarra
Desde la plataforma destacan la trascendencia de la gesta civilizatoria de la Hispanidad frente a los «mitos de la leyenda negra», poniendo en valor la difusión de la lengua, la ciencia y la fe compartida con América. Asimismo, el manifiesto reivindica el papel del Reino de Navarra como pilar vertebrador en la construcción de la nación española y en la defensa de la cristiandad peninsular, recordando hitos como la batalla de Las Navas de Tolosa en 1212 que dio origen al propio escudo foral.
En el plano cultural y lingüístico, la convocatoria hace una encendida defensa del euskera como lingua navarrorum y patrimonio propio e irrenunciable de todos los españoles. No obstante, rechazan tajantemente la «instrumentalización» del euskera batua por parte del nacionalismo abertzale como ariete para imponer la entelequia de Euskal Herria y erosionar la soberanía histórica navarra.
«Demostrar que el miedo ha cambiado de bando»
La asociación hace un llamamiento directo a acudir masivamente a la cita para plantar cara al discurso separatista y a la coacción política. Con esta movilización, los convocantes buscan escenificar un punto de inflexión en la capital navarra, animando a la sociedad a alzar la voz con firmeza para demostrar que la ciudadanía «no se rinde ante la herencia del terror» y que «el miedo ha cambiado de bando».