El ex ministro venezolano y testaferro del narcodictador Nicolás Maduro, Alex Saab, se ha declarado culpable de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas. Saab ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía.
El testaferro de Maduro compareció en una corte de Miami con el pelo canoso y recogido, barba y uniforme de preso. En esta ocasión cambió la declaración de «no culpable», que había presentado el 24 de julio, por una de culpabilidad durante una audiencia ante la juez Kathleen M. Williams en la Corte del Distrito Sur de Florida.
«Culpable, señoría», manifestó. El acuerdo de 12 páginas que Saab alcanzó con la Fiscalía, cuyos detalles no fueron revelados, fue revisado por la juez. Tras ello, el ex funcionario venezolano de origen colombiano podría afrontar una pena máxima de 20 años de prisión.
Saab recibirá la sentencia definitiva en enero. El testaferro admitió que cometió, junto con varios cómplices con identidades no reveladas, la conspiración para realizar actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y ocultar el origen de los fondos.
Las autoridades no revelaron los detalles del acuerdo al momento de la cita, pero el testaferro aseveró que «no» hubo un trato más allá del presentado ante la Fiscalía ni amenazas para que aceptase su culpabilidad.
El testaferro, según las autoridades estadounidenses, es un «importante operador financiero del antiguo gobierno venezolano», por lo que podría convertirse en una fuente de información para los fiscales. Maduro afronta cargos por «narcoterrorismo», narcotráfico y posesión de armas. En esta línea, Saab podría ser considerado como posible testigo contra el ex mandatario.
Saab, hombre de confianza de Maduro
Saab compareció por primera vez por los actuales cargos ante los tribunales el pasado 18 de mayo, dos días después de su deportación a Estados Unidos desde Venezuela, ahora bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez. Según el Departamento de Justicia (DOJ), el caso involucra la corrupción y la explotación de un programa de asistencia social destinado a proporcionar alimentos a venezolanos vulnerables con supuestas transferencias a cuentas bancarias en Estados Unidos.
Este proceso cobra relevancia porque ocurre después de la llegada de Maduro en enero a Nueva York, donde afronta cargos por «narcoterrorismo», narcotráfico y posesión de armas.
El testaferro de Maduro ya estuvo en prisión durante más de tres años en el país norteamericano por presunto blanqueo de capitales. Fue detenido en Cabo Verde en 2020 tras una solicitud de Estados Unidos y extraditado en 2021. Después, fue excarcelado tras un acuerdo entre Washington y Caracas.