WASHINGTON.- Alexandria Ocasio-Cortez no intentó esconder el delantal que alguna vez utilizó para trabajar como camarera. Tampoco se apartó de sus años detrás de una barra. Cuando el senador republicano Ted Cruz convirtió ese pasado en parte de un ataque político, la congresista demócrata de Nueva York decidió responder desde allí mismo.
La controversia surgió en mayo, después de que Ocasio-Cortez cuestionara durante una conversación pública la manera en que se acumulan fortunas de miles de millones de dólares.
Cruz respondió durante una aparición en Fox News con Sean Hannity. Dijo que reconocía que Ocasio-Cortez había sido bartender y agregó que no pretendía faltar el respeto a quienes ejercen ese oficio. Acto seguido, la describió como alguien que había pasado de ese trabajo a convertirse en una empleada del gobierno y “un parásito que vive del contribuyente”.
La respuesta llegó poco después, frente a un periodista en las inmediaciones del Capitolio.
Ocasio-Cortez dijo que, a su juicio, no era ningún secreto el menosprecio de Cruz hacia las personas que trabajan en empleos de clase obrera. Mencionó a camareras y cocineros de línea y sostuvo que el senador cree que esas personas están por debajo de él. También contrastó esos trabajos con la educación de Cruz en Harvard.
Luego llevó el enfrentamiento hacia la propia carrera pública del senador.
La congresista afirmó que le parecía irónico que Cruz criticara a alguien por recibir un salario público cuando él también ha ocupado cargos gubernamentales durante buena parte de su trayectoria.
Cruz estudió Derecho en Harvard, trabajó en el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio, fue procurador general de Texas y regresó posteriormente a la práctica privada antes de llegar al Senado en 2013.
Detrás del intercambio político existe una historia personal que Ocasio-Cortez ha convertido durante años en parte de su identidad pública.