10 de septiembre de 2026

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El follaje de otoño en Nueva York 2026: la fecha que marca el pronóstico para ver los colores en su máximo esplendor

El follaje de otono en Nueva York 2026 la fecha que marca el pronostico para ver los colores en su maximo esplendor
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El otoño de 2026 ya tiene una fecha que los neoyorquinos pueden marcar en el calendario: alrededor del 1 de noviembre, cuando la ciudad podría vivir el momento de mayor esplendor del follaje.

La previsión de The Old Farmer’s Almanac apunta a que los tonos rojos, naranjas y dorados llegarán de manera gradual a Nueva York después de recorrer el norte del estado durante octubre.

La espera, sin embargo, no significa que haya que permanecer en la ciudad hasta noviembre. El cambio de color comenzará mucho antes en las zonas septentrionales y de mayor altitud, creando una especie de ruta natural que avanzará hacia el sur. Para quienes disfrutan de escapadas de fin de semana, el calendario ofrece varias oportunidades para perseguir el otoño sin alejarse demasiado de casa.

Nueva York apunta al 1 de noviembre

De acuerdo con el pronóstico de 2026, Nueva York debería encontrarse en su punto álgido, o muy cerca de él, el 1 de noviembre. La ventana de mayor intensidad podría extenderse, aproximadamente, durante una semana, aunque no existe una garantía matemática: lluvias fuertes, vientos intensos o una helada temprana pueden acelerar la caída de las hojas.

Por eso, la fecha debe entenderse como una referencia y no como algo inamovible. El comportamiento del tiempo durante las próximas semanas será decisivo. Un otoño con días soleados y noches frescas puede favorecer colores más intensos y prolongar el espectáculo, mientras que condiciones adversas podrían reducirlo considerablemente.

Hay, además, un motivo para mirar esta temporada con especial interés. El experto en follaje y meteorólogo Jim Salge anticipa una temporada potencialmente “larga y espectacular” en Nueva Inglaterra. La explicación está en las condiciones previas: los bosques llegan al otoño después de recuperarse de la sequía del año pasado, con copas más sanas y frondosas.

El invierno nevado y las lluvias estivales también habrían ayudado a que los árboles acumulen energía y lleguen con menos estrés. A eso se suma un otoño que podría comenzar más lentamente por temperaturas más cálidas en la costa este. Si las noches frescas tardan en instalarse, el cambio de color puede retrasarse, pero también extenderse.

El otoño comienza mucho antes fuera de NYC

Para quienes quieran empezar a disfrutar del follaje antes de que llegue a los 5 distritos, el norte del estado será el primer escenario. The Old Farmer’s Almanac prevé que los primeros colores intensos aparezcan en las Adirondacks a finales de septiembre.

Durante los primeros días de octubre, el cambio debería continuar hacia otras zonas del norte de Nueva York. A mediados del mes, los Catskills y el valle del Hudson estarán entre los destinos más atractivos para quienes quieran combinar naturaleza y una escapada corta desde la ciudad; y finales de octubre para las áreas de menor altitud y los alrededores de NYC y de Long Island

Finalmente, alrededor del 1 de noviembre, el pronóstico sitúa a NYC cerca del máximo esplendor.

Dónde disfrutarlo sin salir de Nueva York

No hace falta comprar un boleto de Metro-North ni planear una gran excursión para encontrar paisajes otoñales. Cuando el follaje alcance su mejor momento en la ciudad, Central Park será uno de los lugares más accesibles para contemplarlo, con sus senderos y extensas zonas arboladas transformadas por los tonos de la temporada.

Prospect Park y el Jardín Botánico de Brooklyn también aparecen entre las opciones para quienes prefieran quedarse en Brooklyn. En Manhattan, Fort Tryon Park e Inwood Hill Park ofrecen una experiencia más boscosa, con senderos y grandes copas de árboles que pueden convertirse en algunos de los rincones más fotogénicos del otoño.

La previsión de 2026 es prometedora, pero la naturaleza mantiene la última palabra. Por ahora, el 1 de noviembre es la fecha a vigilar. Y si las condiciones acompañan, el otoño podría regalar a Nueva York algo más valioso que un fin de semana de colores: varias semanas para disfrutarlo.