LA HABANA.– La crisis económica y social que atraviesa Cuba continúa profundizándose. El 94 % de la población vive en condiciones de extrema pobreza y ocho de cada diez cubanos han tenido que dejar de desayunar, almorzar o cenar durante el último año por falta de dinero o alimentos, según el IX Estudio sobre Derechos Sociales en la isla, presentado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
La investigación, basada en 1,318 entrevistas realizadas en 79 municipios del país, refleja un deterioro generalizado de las condiciones de vida de la población.
El porcentaje de personas en extrema pobreza aumentó cinco puntos porcentuales en comparación con 2025, cuando el indicador se situaba en 89 %, de acuerdo con los parámetros utilizados en el estudio y el umbral de referencia del Banco Mundial.
Uno de los principales indicadores de la precariedad económica es el nivel de ingresos. El 68 % de los entrevistados afirmó que su hogar recibe menos de 20,000 pesos cubanos mensuales, una cantidad que resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas, según el informe.
APAGONES Y ALIMENTOS, PRINCIPALES PROBLEMAS
Los apagones encabezan la lista de preocupaciones de los cubanos. El 70 % de los encuestados los identificó como el principal problema que enfrenta la población.
Le siguen la crisis alimentaria, señalada por el 52 %; el elevado costo de la vida, con 45 %; las dificultades en el acceso a servicios sanitarios y medicamentos, 34 %; los bajos salarios, 27 %, y la inseguridad y violencia, mencionada por el 24 %.
La precariedad también se refleja en las condiciones de las viviendas. El estudio indica que el 47 % de los hogares necesita reparaciones, mientras que un 25 % requiere intervenciones urgentes y un 7 % se encuentra en condiciones que podrían representar un riesgo de derrumbe.
CRECE EL RECHAZO AL GOBIERNO
El deterioro económico está acompañado de un fuerte descontento con la gestión de las autoridades cubanas.
Según la encuesta, el 95 % de los entrevistados evalúa negativamente la gestión económica y social del Gobierno, frente a apenas un 3 % que la considera positiva.
Asimismo, el 84 % expresó desconfianza en las recientes medidas económicas adoptadas por las autoridades y considera que estas no contribuirán a mejorar la situación del país.
El OCDH señala además que el 76 % de los encuestados considera que cualquier proceso de cambio en Cuba debería incluir transformaciones tanto en el ámbito económico como en el político.