Rusia lanzó un gran asalto aéreo contra la capital de Ucrania y sus inmediaciones durante la madrugada del martes y dejó al menos 12 muertos y más de una docena de heridos, incluidos tres menores, informaron las autoridades locales.
El operativo nocturno supuso el sexto día consecutivo de la campaña rusa en Kiev, que comenzó la semana pasada y supone una racha de asaltos aéreos consecutivos sin precedentes desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala hace más de cuatro años y medio. El objetivo de Moscú es desgastar a la población civil interrumpiendo su vida cotidiana, de acuerdo con las autoridades ucranianas.
Varios millones de estudiantes ucranianos iniciaron el nuevo curso escolar el martes, justo cuando Rusia desató su ofensiva con misiles de crucero y balísticos, drones propulsados a reacción, bombas planeadoras y salvas de artillería contra la capital del país y otras ocho regiones.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, dijo que 12 personas murieron, incluido un ciudadano indio.
El último ataque alcanzó infraestructura civil y edificios residenciales en varios distritos de la capital y dejaron ocho fallecidos en Kiev y otros tres en la región circundante.
Entre las víctimas en Kiev había seis empleados de la empresa ferroviaria estatal Ukrzaliznytsia que perdieron la vida cuando un misil balístico alcanzó un depósito y otras instalaciones, explicó el presidente de la compañía, Oleksandr Pertsovskyi, en una publicación en redes sociales .
En la capital y su región se desplegaron casi 350 trabajadores de emergencias, dijo Zelenskyy.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso explicó que sus fuerzas llevaron a cabo un “ataque masivo” contra Ucrania durante la noche con “armas guiadas de precisión” y drones de largo alcance. La ofensiva tuvo como objetivo instalaciones de producción y almacenaje de armas, así como infraestructura relacionada con el ejército, indicó.
De acuerdo con fuerza aérea de Ucrania, las fuerzas del Kremlin iniciaron el ataque a las 6 de la tarde del lunes y emplearon misiles balísticos, de crucero y antirradiación, así como 218 aviones no tripulados y señuelos. Según los reportes, cerca de un tercio de los drones eran propulsados a reacción, que son mucho más difíciles de interceptar que la versión impulsada por hélice.
Los principales objetivos de la ofensiva fueron las regiones de Kiev y Odesa, señaló la fuerza aérea en un comunicado.
En Odesa, a orillas del mar Negro, la intensa campaña rusa causó daños en infraestructura civil e hirió a una persona, manifestó el jefe regional Oleh Kiper.
Dos edificios residenciales resultaron dañados y se registró un incendio en una fábrica textil. Además, las tropas de Moscú atacaron el cruce internacional de ferry de Orlivka en la frontera con Rumania, agregó.
Rusia también bombardeó la región norteña de Zhytomyr, provocando incendios en una instalación industrial y un almacén, informó el Servicio de Emergencias de Ucrania.
En la capital, los equipos de emergencias trabajaban para retirar escombros de edificios de apartamentos dañados y liberar a residentes atrapados.
Mientras, el Ministerio de Defensa ruso dijo el martes que, durante la noche, sus defensas antiaéreas interceptaron 516 drones ucranianos sobre 18 regiones rusas, así como sobre la península de Crimea —anexionada ilegalmente— y el mar Negro.
En la región de Leningrado, una ofensiva con drones causó un incendio en el puerto de Ust-Luga, explicó el gobernador, Alexander Drozdenko, mientras Ucrania ampliaba su propia campaña aérea para dañar el sector petrolero del Kremlin, que es un pilar de su economía.
Ust-Luga es una de las mayores terminales de exportación de petróleo y gas de Rusia, y está a más de 800 kilómetros (500 millas) de Ucrania. Este año ha sido atacada repetidamente por drones ucranianos.