Santo Domingo.– República Dominicana retrocedió diez puestos en el Índice Global de Paz (IPG), al pasar de la posición 79 en 2025 a la 89 en 2026, en medio de un deterioro que el Instituto para la Economía y la Paz (IEP) atribuye principalmente al aumento de los conflictos violentos registrados en el país.
El cambio supone un giro frente al resultado del año anterior. En el informe de 2025, República Dominicana ocupó el puesto 79 de 163 países, con una puntuación de 1.996, y había escalado seis posiciones respecto al año anterior. Además, figuraba como el tercer país más pacífico de Norte y Centroamérica, solo superado por Canadá y Costa Rica.
Para 2026, el país descendió al puesto 89, con una puntuación general de 2.038. En el índice, una puntuación más baja representa un mayor nivel de paz. El propio IEP señala que República Dominicana registró el mayor deterioro de toda la región de Norte y Centroamérica, con una caída de 4.7 % en su nivel de paz durante el último año.
Conflictos violentos impulsan el retroceso
La principal explicación está en el componente denominado “Conflicto en curso”, que mide aspectos relacionados con conflictos internos e internacionales. La puntuación dominicana en ese apartado pasó de 1.604 en el informe de 2025 a 1.916 en 2026, equivalente a un deterioro de aproximadamente 19.5 %.
De acuerdo con el informe de 2026, durante 2025 se contabilizaron 40 muertes por conflictos violentos en República Dominicana, y la mayoría estuvieron relacionadas con actividades del crimen organizado. Esa variación fue señalada directamente por el instituto como el principal factor detrás del retroceso del país.
El documento, sin embargo, introduce una diferencia importante: el deterioro reciente no significa que la violencia letal mantenga una trayectoria ascendente a largo plazo. El IEP destaca que la tasa de homicidios dominicana se ha reducido a menos de la mitad durante la última década, pese al aumento de las muertes clasificadas como vinculadas a conflictos violentos en el período más reciente.
Mejoran seguridad y militarización, pero no compensan el conflicto
La comparación de los tres grandes componentes del índice muestra que el deterioro dominicano no fue generalizado.
En Seguridad y Protección Social, que contempla variables como homicidios, delincuencia violenta, percepción de criminalidad, terrorismo, inestabilidad política, población encarcelada y acceso a armas, el país pasó de 2.538 a 2.414, lo que representa una mejora de alrededor del 4.9 %.
También hubo una ligera mejoría en Militarización: la puntuación disminuyó de 1.588 en 2025 a 1.577 en 2026. Por tanto, el fuerte deterioro del componente de conflicto fue suficiente para contrarrestar las mejoras observadas en las otras áreas.

Índice Global de Paz (IPG) 2025
La caída también modificó significativamente la posición de República Dominicana dentro de la región. En 2025 ocupaba el tercer lugar de Norte y Centroamérica, detrás de Canadá y Costa Rica y por delante de Panamá, Trinidad y Tobago, Jamaica y Guatemala.
Un año después cayó al séptimo puesto regional. Canadá permaneció primero, seguido por Costa Rica, mientras Jamaica subió al tercer lugar regional, Trinidad y Tobago quedó cuarto, Panamá quinto y Guatemala sexto. República Dominicana quedó inmediatamente después, en la séptima posición y 89 del mundo.

Índice Global de Paz (IPG) 2026/1
Es decir, entre ambas ediciones Jamaica, Trinidad y Tobago, Panamá y Guatemala pasaron a situarse por encima de República Dominicana en la clasificación regional.
¿Qué mide realmente el Índice Global de Paz?

Índice Global de Paz (IPG) 2026/2
El Índice Global de Paz, elaborado anualmente por el Institute for Economics & Peace, analiza 163 países y territorios, que concentran alrededor del 99.7 % de la población mundial. Utiliza 23 indicadores cualitativos y cuantitativos agrupados en tres áreas: Seguridad y Protección Social, Conflictos Domésticos e Internacionales en Curso y Militarización.
Por esa razón, el resultado no debe interpretarse únicamente como un ranking de criminalidad o de homicidios. El índice combina violencia interna, conflictos, estabilidad, relaciones internacionales, acceso a armas, gasto y capacidades militares, entre otras variables.
El informe de 2026 coloca así a República Dominicana ante una situación aparentemente contradictoria: mantiene una reducción de largo plazo de los homicidios y mejora en el componente general de seguridad, pero pierde diez posiciones en el ranking mundial debido, principalmente, al fuerte deterioro registrado en el indicador de conflictos violentos.