Castillejos, Marruecos (EFE).- Las fuerzas de seguridad marroquíes se enfrentaron este sábado a decenas de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que intentaban cruzar de forma irregular la frontera con la ciudad española de Ceuta.
Los enfrentamientos se registraron en una zona montañosa situada a unos tres kilómetros de la frontera ceutí, en las afueras de la localidad marroquí de Fnideq, Castillejos en español. Los efectivos utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los migrantes y contaron con el apoyo de helicópteros, según constató EFE.
Pocas horas antes, alrededor de una treintena de personas, en su mayoría migrantes subsaharianos, fueron interceptadas por las fuerzas de seguridad marroquíes en las afueras de Fnideq tras intentar cruzar de manera irregular hacia Ceuta.
Las retenciones se produjeron en una zona montañosa de las inmediaciones de Fnideq, donde las autoridades marroquíes frustraron un intento masivo de cruce hacia Ceuta protagonizado por varios cientos de migrantes.
Muchos de los retenidos portaban picos y otras herramientas, supuestamente destinadas a ayudarles a saltar la valla fronteriza del enclave español en el norte de África.
Durante la jornada se sucedieron varios intentos de cruce masivo, protagonizados en su mayoría por migrantes subsaharianos, que fueron frustrados por las fuerzas de seguridad marroquíes.
Los agentes, acompañados por perros, permanecen desplegados en las afueras de Fnideq para localizar a grupos de migrantes escondidos en la zona.
Miles de efectivos participan en el operativo de seguridad organizado por Rabat para impedir el cruce masivo hacia Ceuta que había sido convocado para este sábado a través de las redes sociales.
La convocatoria se produjo tras la tragedia de los pasados días 30 y 31, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado hacia el enclave español, con al menos 141 muertos, según organizaciones humanitarias.
Las primeras horas de este sábado transcurrieron con calma en la frontera española de Ceuta con Marruecos, que permanece en situación de alerta y bajo un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad.
La tranquilidad también predominó en Melilla, la otra ciudad española del norte de África fronteriza con Marruecos, aunque con una mayor presencia de efectivos policiales.