WASHINGTON.— La administración del presidente Donald Trump ha endurecido el proceso para obtener la residencia permanente en Estados Unidos mediante una nueva política que ordena a los funcionarios de inmigración considerar con mayor rigor si determinados extranjeros que se encuentran temporalmente en el país deben completar el procedimiento de Green Card desde el extranjero.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, USCIS, anunció el 22 de mayo que el ajuste de estatus dentro del país deberá concederse bajo un criterio discrecional más estricto cuando el procesamiento consular esté disponible, y presentó públicamente la medida señalando que las excepciones requerirán circunstancias extraordinarias.
El cambio no significa que Estados Unidos haya dejado de conceder tarjetas de residencia ni que el mecanismo de ajuste de estatus haya desaparecido legalmente. USCIS continúa reconociendo el Adjustment of Status como el procedimiento mediante el cual una persona elegible que se encuentra en Estados Unidos puede solicitar convertirse en residente permanente.
Sin embargo, la nueva política puede dificultar considerablemente ese camino para determinados solicitantes.
Durante décadas, extranjeros elegibles que ya se encontraban legalmente en Estados Unidos, incluidos algunos trabajadores, estudiantes y familiares de ciudadanos estadounidenses, han podido completar su proceso de residencia sin abandonar el país. La nueva directriz instruye a los funcionarios a considerar la disponibilidad del procesamiento consular como un factor negativo al ejercer su discreción sobre determinados ajustes de estatus.
La medida generó preocupación entre abogados de inmigración porque el anuncio público de USCIS utiliza términos amplios, mientras el memorando técnico contiene una aplicación más detallada. Associated Press reportó que especialistas consideran que algunas categorías, incluidas determinadas visas que permiten intención migratoria, podrían recibir un tratamiento diferente.
El Departamento de Seguridad Nacional ha sostenido que la política no impedirá obtener la residencia a quienes legítimamente califican, aunque reconoció que algunas personas tendrán que realizar el procedimiento en el extranjero a través del Departamento de Estado.
Salir de Estados Unidos, sin embargo, puede representar un asunto delicado para determinados inmigrantes. Dependiendo de su historial migratorio, abandonar el territorio estadounidense puede tener consecuencias legales que deben evaluarse individualmente antes de viajar.
El endurecimiento ocurre además mientras la administración Trump modifica otra política directamente relacionada con la residencia permanente.
USCIS anunció en julio la eliminación de la regulación de carga pública adoptada en 2022. La nueva política entrará en vigor el 18 de septiembre y otorgará a los funcionarios mayor discreción para determinar si ciertos solicitantes podrían convertirse en una carga pública para Estados Unidos.
La evaluación podrá considerar las circunstancias particulares del solicitante y potencialmente el uso de determinados beneficios públicos. Associated Press informó que programas como Medicaid, asistencia alimentaria y subsidios de vivienda podrían entrar en el análisis, aunque recibir uno de esos beneficios no significa automáticamente que una persona será rechazada.
Las dos medidas representan un endurecimiento significativo de la inmigración legal bajo la administración Trump: una aumenta el peso del procesamiento consular frente al ajuste dentro de Estados Unidos y la otra amplía la discreción gubernamental al evaluar la posibilidad de que determinados inmigrantes dependan de asistencia pública.
Para cientos de miles de personas que buscan convertirse en residentes permanentes, las consecuencias dependerán de su categoría migratoria, historial de permanencia, situación familiar y otros factores individuales.
La Green Card no desaparece. Lo que está cambiando es el camino para conseguirla, que para determinados inmigrantes puede convertirse en un proceso más restrictivo y con mayores riesgos si requiere abandonar Estados Unidos.