El Gobierno de Pedro Sánchez mantuvo contacto directo con Plus Ultra para su rescate, pero La Moncloa lo circunscribe a un «cauce regulado». Fuentes del Ejecutivo socialista señalan que este tipo de procedimientos «requiere de interlocución entre quienes lo piden y los que lo reciben», es decir, la compañía aérea y la administración central.
La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, salió este martes a defender la legalidad del procedimiento por el que se otorgó el «apoyo público temporal» de 53 millones de euros a Plus Ultra. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones aseguró desde la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el trámite «fue tramitado y avalado» por varios organismos.
Fuentes de Moncloa insisten en que, además, resultó «razonable en una época de rescate» como la que se vivió después de la pandemia del Covid-19. Fuentes del Gobierno no esconden que «hubo contacto con la empresa», es decir, con Plus Ultra, durante el tiempo en el que se estuvo valorando la petición de la aerolínea de que se le entregase ese rescate millonario. Sin embargo, aclaran que, en todo momento, se hizo «dentro de un cauce regulado».
En todo caso, fuentes del Gobierno ponen el foco en que «el crédito a Plus Ultra se concedió por motivos técnicos y no se recibieron presiones ni se pidieron favores». De este modo, el Ejecutivo niega la influencia de Zapatero en la decisión de rescatar a Plus Ultra. En ese sentido, subrayan desde la administración central que «al Gobierno no se le presionó ni intervino políticamente» en el rescate de Plus Ultra.
Además, siguen defendiendo la inocencia de Zapatero pese a las declaraciones de Julito Martínez, pagador del ex presidente, que este lunes ha señalado directamente a su amigo. Fuentes de La Moncloa aseguran que tienen una versión del que fuera líder socialista frente a otras dos: «Si tenemos que elegir las palabras que creer, escogemos las de Zapatero». Y aclaran que lo seguirán haciendo «hasta que se demuestre lo contrario».
‘Julito’ tira de la manta
Todo ello después de que Julio Martínez Martínez, amigo del ex presidente, declarase este martes en la Audiencia Nacional ante el juez José Luis Calama que tanto Zapatero como su equipo cobraron una comisión del 1% por el rescate a la aerolínea Plus Ultra, lo que equivaldría a 530.000 euros.
Durante alrededor de tres horas y media de declaración, Julito contestó primero a las preguntas del juez José Luis Calama, durante un tramo superior a una hora, y posteriormente a las de la fiscal. De esta forma, demostró, como ya adelantó en el escrito remitido al magistrado el lunes, su disposición a colaborar con la Justicia, explicando su relación con Zapatero.
El empresario confirmó el escrito que había entregado al magistrado el día previo en el que cargaba contra el ex presidente del Gobierno y aseguraba que «marcaba los pasos a seguir» y que intervino en el rescate de Plus Ultra.
El escrito presentado por Julito recogía que «Zapatero quedó fuera del accionariado y órganos formales de la empresa, pero era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes».