SANTO DOMINGO.- Pese al gran rechazo social que tiene la diabólica ministra de Interior y policía Faride Raful, este de mantiene en su cargo gracias a la complacencia del presidente Luís Abinader, quien no ha tenido los materiales colgantes de destituirla.
Esta funesta mujer, es calificada como la funcionaria más repudiada de todos los tiempos en el ámbito de la administración pública como funcionaria.
Con una arrogancia y prepotencia desmedida, la misma se ha convertida en la verduga y garrote del pueblo dominicano, en especial de los más desposeídos, implementando medidas arbitrarias y violentando los derechos fundamentales de miles de dominicanos.
Desde que asumió el cargo, los niveles d e violencia y criminalidad en el país sigue en aumento, llegando un extremo insoportable para los ciudadanos de pie.
Ni hablar de los abusos que comenten a diario los miembros de la Policía Nacional, quienes han encontrado refugio e impunidad en esa maldita funcionaria que lo único que ha hecho es robarle la paz y la tranquilidad a los dominicanos.
Hasta cuando el presidente Luís Abinader va continuar con este engendro del demonio llamada Faride Raful en el cargo, va a esperar que el pueblo se lance a las calles y hayan más muertes.