Dos juezas del Tribunal Supremo de Estados Unidos, la progresista Elena Kagan y la conservadora Amy Coney Barrett, solicitaron este martes al Congreso un aumento de los recursos destinados a la seguridad del máximo tribunal, ante el incremento de las amenazas dirigidas contra los magistrados, sus familias y otros jueces federales.
Durante una audiencia ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Kagan afirmó que las amenazas contra los integrantes del poder judicial han aumentado de forma considerable en los últimos años. Por su parte, Barrett relató un episodio en el que su hijo la vio llegar a su vivienda protegida con un chaleco antibalas.
Ambas magistradas explicaron que el equipo de seguridad asignado a cada juez está integrado por entre cuatro y ocho agentes del orden, una cifra que consideran insuficiente frente al actual nivel de riesgo, por lo que solicitaron ampliar ese personal.
Comparecencia del Supremo desde el 2019
Se trata de la primera vez desde 2019 que magistrados del Supremo acuden a comparecer ante los miembros del Comité de Asignaciones del Congreso.
El Tribunal Supremo ha solicitado 228 millones de dólares para el próximo año fiscal que comienza el 1 de octubre con el objetivo de ampliar el cuerpo policial, que protege a los magistrados tanto en sus domicilios como en sus desplazamientos, reforzar la defensa frente a los ciberataques y reforzar la seguridad en la sede en Washington de la institución con un centro de control para visitantes.
La jueza Kagan declaró que la Policía de la Corte Suprema estimó un incremento del 38 % en las amenazas este año, tras un aumento del 25 % el año pasado.
Aunque las preguntas de los representantes fueron directas, la comparecencia transcurrió en un ambiente cordial y los legisladores mostraron su disposición a aprobar el aumento de los fondos para seguridad.