El Gobierno de España aseguró este miércoles que recibe con “tranquilidad y normalidad” las nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante la cumbre de la OTAN en Ankara calificó a España como “una causa perdida” y planteó romper las relaciones comerciales con el país.
Tras las declaraciones del mandatario estadounidense, fuentes del Ejecutivo español afirmaron que España mantiene una sólida relación social, cultural y económica con Estados Unidos, y recordaron que cualquier vínculo comercial se gestiona a través de la Unión Europea, por lo que no es posible adoptar medidas comerciales contra un solo Estado miembro de forma aislada.
Gobierno insiste en que la relación beneficia a ambos países
El Ejecutivo recordó que esta postura ya había sido expresada meses atrás, cuando Trump amenazó con cortar las relaciones comerciales con España tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a comprometerse con el aumento del gasto en defensa hasta el 5 % del producto interno bruto (PIB), como propuso la OTAN.
En ese sentido, reiteró que la relación comercial de Estados Unidos es con el conjunto de la Unión Europea y no con cada uno de sus países de manera independiente.
Asimismo, destacó que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con España, por lo que también obtiene beneficios de ese intercambio, y subrayó que los vínculos económicos son impulsados principalmente por las empresas privadas y no por decisiones directas de los gobiernos.
El Gobierno español insistió en que la relación bilateral entre ambos países continúa siendo positiva tanto en el ámbito económico como en materia de defensa.
Sánchez y Trump coincidieron en la cumbre sin intercambiar saludos
Pedro Sánchez y Donald Trump coincidieron este miércoles en los actos previos a la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, aunque no se observó ningún contacto entre ambos líderes.
Durante la fotografía oficial del encuentro, Trump ocupó el lugar central junto al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, mientras que Sánchez se ubicó a su izquierda, separado únicamente por el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson.
Tampoco se registró interacción entre Sánchez y Trump durante el recorrido hacia la sala donde se celebró la cumbre, ni en la cena oficial ofrecida la noche anterior por el presidente turco a los jefes de Estado y de Gobierno asistentes al encuentro.