Estados Unidos e Irán protagonizaron este jueves un fuerte intercambio de acusaciones durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocada tras los ataques con drones y misiles registrados el pasado fin de semana, atribuidos a fuerzas iraníes contra Bahréin y Kuwait, así como por los incidentes ocurridos contra buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
“La paciencia del presidente Trump no es ilimitada”, advirtió el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, al acusar al régimen iraní de promover los ataques. “No puedo enfatizar lo suficiente la posibilidad de una oportunidad verdaderamente transformadora y positiva para la nación y el pueblo de Irán que está sobre la mesa”, afirmó.
Por su parte, el embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Amir-Saeed Iravani, rechazó las acusaciones y responsabilizó a Estados Unidos y a sus aliados de la creciente inestabilidad en la región. Además, sostuvo que la presencia militar estadounidense en el Golfo convierte a los países de la zona en posibles objetivos de un conflicto. “Creo que debe quedar claro para nuestros países vecinos que la presencia de bases estadounidenses en sus territorios no solo no les proporciona seguridad, sino que hace que sus países sean más vulnerables”, declaró Iravani.
Recepción del memorando de entendimiento en la ONU
En representación de Naciones Unidas, la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos, Elizabeth Spehar, destacó que el secretario general recibió con satisfacción la decisión de Estados Unidos e Irán de reducir la tensión y actuar con moderación.
Señaló que el memorando de entendimiento alcanzado entre ambos gobiernos ofrece “una medida de esperanza para que el diálogo y la diplomacia recuperen impulso”, aunque reconoció que su implementación continúa enfrentando dificultades.
Mientras tanto, las negociaciones para aplicar ese acuerdo permanecen abiertas tras las conversaciones celebradas en Doha, donde las delegaciones discutieron asuntos como la liberación de activos iraníes congelados, la situación en el estrecho de Ormuz y el conflicto en el Líbano.