El avanzado deterioro de la clínica rural de Las Garitas en la provicia de Samaná mantiene preocupados a los residentes de esta comunidad. Durante un encuentro con representantes de la Gerencia Provincial de Salud Pública, exigieron una intervención urgente para rescatar el centro.
La reunión fue encabezada por la gerente provincial de Salud, Dra. Karen Núñez. Junto a su equipo técnico, realizó un recorrido para verificar las condiciones en que opera la clínica.
Durante el encuentro, celebrado en las galerías del centro, decenas de comunitarios expusieron las dificultades que enfrentan. Además, reclamaron mejoras inmediatas para garantizar una atención médica de calidad.
En la inspección, las autoridades identificaron varias deficiencias. Entre ellas figuran el desprendimiento de pintura en paredes y columnas, grietas en la estructura y daños por humedad en los aleros del techo.
Estas condiciones representan un riesgo para los pacientes y el personal de salud. También limitan la capacidad del centro para ofrecer un servicio adecuado.
Otro problema detectado fue la acumulación de equipos médicos en desuso. En los exteriores y pasillos permanecen colchones deteriorados, sillas de ruedas averiadas, bases de camillas oxidadas y aparatos sanitarios desmontados.
Los residentes insistieron en que la recuperación de la clínica rural de Las Garitas es una necesidad urgente. Cientos de familias dependen de este establecimiento para recibir atención primaria.
Tras el levantamiento realizado en el lugar, las autoridades informaron que evaluarán las condiciones del centro. El objetivo es elaborar un plan de acción para ejecutar trabajos de remozamiento, limpieza y equipamiento.