Santiago, RD. En una extensa audiencia que duró hasta la tarde de este viernes, la justicia dominicana dictó su decisión sobre los diez acusados de integrar una red de extorsión internacional que operaba desde San Francisco de Jacagua. La jueza Yiberty Polanco, mediante la resolución penal núm. 01237-2026 decidió enviar a cinco de los implicados a prisión por un año y medio, mientras que los otros cinco podrán esperar el juicio en sus casas tras pagar una fianza.
A continuación, te explicamos con detalles qué pasó en el tribunal y qué significan las palabras complicadas que usaron los abogados y la jueza.
¿Quiénes van a prisión y quiénes quedan libres?
La jueza dividió al grupo en dos, basándose en qué tan involucrados estaban en el negocio ilícito y qué tan probable es que intenten escapar.
1. A prisión preventiva (18 meses en la cárcel de Rafey):
- Carlos José Parra Lantigua (señalado como el líder).
- Eliardo Peña Almonte.
- Renso Darío González Almonte.
- Moisés David Pichardo Aracena.
- Walinton Ariel Sosa Almonte.
¿Qué es la Prisión Preventiva? Es una «medida de coerción» (una regla impuesta por un juez). En palabras llanas, no es una condena final, sino que se les envía a la cárcel de forma anticipada para asegurar que no se escapen, no dañen las pruebas digitales o no amenacen a los testigos mientras se prepara el juicio real.
Lea y descargue la resolución íntegra:
2. Libres bajo fianza y otras condiciones:
- Julio Antonio Peralta del Rosario.
- Pedro Antonio Pichardo Paulino (alias Pedro Navaja).
- Danny Rafael Lagual Ferreira (alias El Ingeniero).
- Yusmery Altagracia Cabrera Peña.
- Josiel Pichardo Cabrera.
Estos cinco deberán pagar una garantía económica (fianza) de 800,000 pesos a través de una aseguradora, tienen prohibido salir del país y deben ir a firmar un libro en la fiscalía todos los días 18 de cada mes.
¿Por qué la jueza tomó esta decisión?
La magistrada Polanco explicó detalladamente sus motivos para no tratar a todos por igual:
- Dominio del hecho (Los líderes): Para los cinco que envió a prisión, la jueza entendió que ellos tenían el control total de las operaciones. Eran los que presuntamente organizaban las llamadas, manejaban el dinero y dirigían el «guion del terror» contra los estadounidenses.
- Participación periférica (Los secundarios): Para los que quedaron libres bajo fianza, la jueza consideró que su ayuda era «menor» o externa. Esto significa que, aunque están vinculados, no tenían el mando ni la capacidad de decisión de los cabecillas.
- Los Arraigos (Vínculos): Los abogados de los cinco que quedaron en libertad lograron demostrar que sus clientes tienen casas fijas, familias, hijos y negocios conocidos en Jacagua. Esto se llama «Arraigo», y sirve para convencer al juez de que la persona no se va a dar a la fuga porque tiene mucho que perder si deja su vida atrás.
Un caso «complejo» y el rastro del dinero
La jueza aceptó declarar el proceso como «Tramitación Compleja».
¿Qué significa esto? Que debido a que hay mucha gente involucrada, muchas víctimas en Estados Unidos y muchísimas pruebas tecnológicas (celulares, laptops, transacciones de Bitcoin), el Ministerio Público tendrá más tiempo (ocho meses adicionales) para investigar a fondo antes de presentar la acusación final.
Durante la investigación inicial (lo que los abogados llaman cintila probatoria o «pequeñas pistas»), se encontraron pruebas de que la red ganaba millones. Por ejemplo, a uno de los acusados, Josiel Pichardo (Panal), se le detectaron movimientos de más de 41 millones de pesos en sus cuentas, algo que no podía explicar con un trabajo normal. En los allanamientos en sectores como Los Cocos y Brisas de Jacagua, se ocuparon desde drones y iPhones hasta barras de oro de 24 quilates y carros de lujo.
¿De qué se les acusa exactamente?
Aunque los imputados se defienden diciendo que solo son comerciantes o estudiantes, el Ministerio Público los acusa de:
- Sextorsión: Poner anuncios de mujeres falsos en internet para luego llamar a los clientes y amenazarlos de muerte en nombre del Cártel de Sinaloa si no pagaban una «multa».
- Lavado de Activos: Usar ese dinero sucio para comprar terrenos, apartamentos y vehículos de lujo.
- Narcotráfico: En seis de los vehículos ocupados, el INACIF encontró restos (trazas) de cocaína.
El proceso continúa ahora con la recolección de más pruebas, y se fijó una nueva cita para revisar el caso el próximo 18 de septiembre