Indra y la alemana Rheinmetall se encuentran en la recta final de las negociaciones para sellar una alianza industrial que permitirá desarrollar el futuro obús sobre ruedas del Ejército de Tierra, uno de los mayores programas de armamento terrestre lanzados por España en las últimas décadas y valorado en 2.686 millones de euros.
Fuentes del sector señalan que las conversaciones entre ambas compañías están muy avanzadas y que el entendimiento entre los dos grupos es prácticamente total. La elección de Rheinmetall supondría además un paso más en la estrecha colaboración que ambas empresas mantienen desde hace meses, convertida ya en una de las alianzas industriales más relevantes dentro del proceso de consolidación de la industria europea de Defensa.
La compañía española, llamada a liderar el programa tras la adjudicación realizada por el ministerio de Defensa a la UTE formada por Indra y EM&E, busca un socio con experiencia contrastada en sistemas terrestres y vehículos militares. Rheinmetall cumple ambos requisitos. El grupo alemán es uno de los mayores fabricantes europeos de armamento y mantiene una posición de liderazgo en plataformas blindadas, artillería y sistemas de protección para vehículos militares.
La colaboración entre ambas compañías no parte de cero. A comienzos de año firmaron un memorando de entendimiento para reforzar su cooperación en programas militares y, desde entonces, los contactos se han intensificado en distintos ámbitos tecnológicos e industriales. El acercamiento ha sido especialmente visible en los sistemas terrestres, precisamente el área donde se encuadra el futuro obús sobre ruedas del Ejército español.
Una relación cada vez más estrecha
La buena sintonía entre ambas empresas ha quedado patente durante los últimos meses. Indra y Rheinmetall han trabajado conjuntamente en distintas iniciativas relacionadas con sensores, digitalización y protección de vehículos blindados, reforzando una relación que ambas compañías consideran estratégica.
De hecho, la reciente integración del radar AESA Nemus desarrollado por Indra en el sistema de protección activa StrikeShield de Rheinmetall ha sido interpretada dentro del sector como una muestra del elevado nivel de confianza alcanzado entre ambos grupos.
La futura alianza para el programa de artillería supondría un salto cualitativo en esa relación. No se trataría únicamente de una colaboración tecnológica puntual, sino de un proyecto industrial de largo recorrido que movilizará miles de millones de euros durante la próxima década y que puede convertirse en una referencia para futuras iniciativas europeas.
El vehículo militar desarrollado por Rheinmetall aparece además como una de las opciones más maduras para servir de base al futuro sistema artillero español, una circunstancia que ha reforzado su posición frente a otros posibles candidatos internacionales.
El mayor programa terrestre del Ejército
El proyecto contempla la adquisición de 86 obuses autopropulsados sobre ruedas, acompañados de otros tantos vehículos de municionamiento, además de plataformas de recuperación y mantenimiento. El objetivo es sustituir progresivamente sistemas más antiguos y dotar al Ejército de Tierra de una capacidad de fuego más móvil, moderna y adaptada a los escenarios actuales.
La apuesta por una plataforma sobre ruedas responde a la experiencia acumulada en conflictos recientes, donde la rapidez de despliegue y la capacidad de cambiar de posición tras efectuar disparos se han convertido en factores decisivos para la supervivencia de los sistemas de artillería.
Para Indra, la operación tiene además un enorme valor estratégico. La compañía busca consolidarse como el gran integrador español de sistemas de defensa terrestre, una posición que complementaría su liderazgo en electrónica, radares, mando y control o defensa aérea.
La eventual entrada de Rheinmetall reforzaría esa estrategia y permitiría a la empresa española apoyarse en uno de los principales fabricantes europeos para acelerar el desarrollo industrial del programa.
Aunque todavía no existe un anuncio oficial, el sector da por hecho que ambas compañías continúan acercando posiciones y que el acuerdo podría materializarse una vez concluyan los últimos detalles técnicos e industriales.