Se elevó a 41 la cantidad de muertos tras el fuerte terremoto que sacudió el sur de Filipinas que también dejó cientos de heridos y miles de desplazados.
El temblor de magnitud 7,8 se produjo el lunes las 07H37 (23H37 GMT) y tuvo su epicentro en el mar a 35 kilómetros de profundidad, cerca de la isla sureña de Mindanao.
En la provincia de Sarangani, una de las más afectadas, algunas zonas solo siguen siendo accesibles en helicóptero, y las numerosas réplicas complican las labores de los equipos de rescate.
“Todavía hay réplicas, así que los equipos de rescate avanzan con mucha cautela. Es un desafío”, declaró en una rueda de prensa el jefe de la defensa civil regional, Rodrigo Sosmena.
Varias réplicas fuertes sacudieron la zona después del temblor inicial.
Según las fuentes provinciales contactadas por la AFP, el balance del terremoto asciende este martes a 41 muertos.
El recuento anterior era de al menos 35 muertos.
Cerca de un hospital de General Santos, la ciudad más grande de la región, periodistas de la AFP escucharon al personal médico atendiendo a una mujer que estaba dando a luz al aire libre, antes de que se oyeran los llantos del recién nacido.
En la zona de Glan, donde un deslizamiento de tierra sepultó viviendas y dejó al menos 13 muertos, una fuente de un hospital indicó que más de 60 pacientes estaban siendo atendidos en la calle por miedo a las réplicas.
“El hospital sufrió numerosos daños”, declaró una empleada del establecimiento. La alcaldía “decidió que no podíamos utilizar el edificio”.
– Daños y escenas de pánico –
En General Santos, los equipos de rescate reanudaron las búsquedas tras una pausa nocturna para intentar localizar a dos empleados de una tienda de alimentación cuyo techo se derrumbó.
Reporteros de la AFP vieron a perros de rescate y a sus guías olfatear montones de cemento y barras de metal retorcidas.
Cerca de allí, en un hotel frente al mar, una embarcación de los guardacostas patrullaba las aguas en busca de dos personas desaparecidas.
El terremoto del lunes provocó numerosos daños y escenas de pánico, documentados en múltiples videos.
En uno de ellos, difundido en redes sociales y verificado por la AFP, se ve un centro comercial de General Santos desplomarse.
El sismo llevó a emitir órdenes de evacuación en zonas costeras del sur de Filipinas y en la vecina Indonesia, y activó alertas de tsunami en varios países antes de ser levantadas.