Bogotá (EFE).- El presidente colombiano, Gustavo Petro, reiteró que terminará su mandato el próximo 6 de agosto y aseguró que nunca ha tenido intención de reelegirse, en respuesta a las críticas y versiones de sectores opositores que lo acusan de querer permanecer en el poder más allá del final del periodo.
“Si algo tiene que hacer un demócrata en el poder, en el mandato conferido por el pueblo, es obedecer a su pueblo, su mandato, y su mandato termina el 6 de agosto por venir y me alejaré de aquí”, afirmó el jefe de Estado durante una ceremonia de ascensos militares en Bogotá.
Petro recordó que asumió la Presidencia en 2022 por decisión de los colombianos y sostuvo que siempre ha actuado dentro de los límites de la Constitución y la ley.
“Murmullos, ínfulas de que me iba a quedar en el poder, etcétera (…) creo que ningún general o almirante que ha participado en los consejos de seguridad de la nación puede tener alguna queja mía sobre algún tipo de indicación u orden que tenga que ver con quebrantar la ley y la Constitución de Colombia”, manifestó.
El mandatario agregó que la única autoridad para definir el rumbo político del país es la ciudadanía y rechazó cualquier injerencia externa o interna en esa decisión.
“El pueblo decide libremente, nadie más tiene aquí ninguna atribución, ninguna, ni poder extranjero ni nacional, que no sea la libre voluntad del pueblo de Colombia”, concluyó.
La segunda vuelta presidencial
La declaración del mandatario se produce cinco días después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos (43,74 %), mientras que el aspirante del oficialismo, Iván Cepeda, consiguió 9,7 millones de sufragios (40,90 %). Ambos se enfrentarán en la segunda vuelta prevista para el próximo 21 de junio.
Desde que se conocieron los resultados, Petro ha adoptado una postura crítica frente al conteo de votos y ha cuestionado diversos aspectos de la jornada, especialmente relacionados con el sistema de transmisión de datos de la Registraduría y el censo electoral, aunque las autoridades a cargo de las elecciones han defendido las garantías del proceso.
En ese contexto, sectores de la oposición han interpretado algunos de los pronunciamientos del mandatario colombiano como intentos de deslegitimar el resultado de la primera vuelta o de generar incertidumbre sobre la transición del poder.