La administración del presidente Donald Trump propuso imponer nuevos aranceles de entre 10% y 12.5% a productos importados desde decenas de países, alegando que sus gobiernos no han hecho lo suficiente para impedir la entrada al mercado estadounidense de bienes presuntamente fabricados mediante trabajo forzado. La medida podría afectar a algunos de los principales socios comerciales de Washington y reavivar las tensiones económicas a nivel global.
La propuesta fue presentada este miércoles por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), tras una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, mecanismo que permite a Washington responder a prácticas comerciales consideradas perjudiciales para sus intereses.
Según el informe, Canadá, México, Taiwán y Reino Unido enfrentarían aranceles adicionales del 10% debido a supuestas deficiencias en la aplicación de controles contra productos vinculados al trabajo forzado.
Mientras tanto, importaciones procedentes de China, Japón, India, Corea del Sur, Brasil, Suiza y otros países podrían recibir un gravamen aún mayor, de hasta 12.5%.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, defendió la iniciativa al considerar que algunos socios de Estados Unidos han permitido que productos elaborados bajo condiciones laborales abusivas continúen llegando a los mercados internacionales.
“El fracaso de algunos de nuestros principales socios comerciales para abordar la importación de bienes fabricados mediante trabajo forzado es inaceptable”, afirmó Greer.
Las autoridades estadounidenses aclararon que los nuevos aranceles todavía no entrarán en vigor. La propuesta será sometida a un proceso de consulta pública y revisión antes de que se adopte una decisión final.
El informe define el trabajo forzado como cualquier labor o servicio exigido a una persona bajo amenaza de sanción y para el cual no se ofrece voluntariamente.
Nueva escalada comercial de Trump
La iniciativa representa un nuevo capítulo en la política comercial impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. Durante el último año, Washington ha aplicado diversas medidas arancelarias que han generado fricciones con aliados y competidores económicos.
La propuesta llega apenas semanas después de que Estados Unidos y la Unión Europea alcanzaran un acuerdo para limitar a 15% los aranceles sobre la mayoría de las exportaciones europeas, tras meses de negociaciones.
China también figura entre los principales focos de atención de la nueva medida. Aunque recientemente Trump sostuvo conversaciones con el presidente Xi Jinping para ampliar la cooperación económica y comercial entre ambos países, la posibilidad de nuevos gravámenes podría volver a tensar la relación bilateral.
Brasil, entre los más golpeados
Brasil aparece como uno de los países más afectados por las recientes acciones de Washington. Esta misma semana, la administración Trump propuso además aranceles del 25% a productos brasileños, argumentando que el país mantiene prácticas comerciales consideradas injustas y restrictivas para las empresas estadounidenses.
La investigación de la USTR también señala supuestas deficiencias en la aplicación de medidas anticorrupción y otras barreras que, según Washington, perjudican el comercio bilateral.