26 de mayo de 2026

controlandoelejido.com

Tu Portal digital dominicano en new york

Venezuela deja atrás la era Maduro mientras gobierno interino redefine relación con EE.UU.

Maduro
Compártelo en tus redes

En la televisión, en murales callejeros, en carteles de obras en ejecución y hasta en juguetes repartidos en barrios pobres. El rostro de Nicolás Maduro reinó en Venezuela por años. Pero ahora, meses después de su caída, el nuevo gobierno lo borra poco a poco.

“El inicio de una nueva etapa” fue el eslogan elegido por el aparato propagandista de la presidenta encargada Delcy Rodríguez para celebrar en abril sus primeros 100 días de gestión.

Atrás quedaron los llamados para liberar a Maduro lanzados inmediatamente después de ser capturado el 3 de enero por fuerzas estadounidenses junto a su esposa Cilia Flores.

Ambos fueron trasladados a una prisión en Nueva York acusados de narcotráfico.

En esos días, fueron colocados enormes carteles en autopistas con la imagen de la pareja y la frase “Los queremos de vuelta”. También se realizaron manifestaciones para exigir su liberación.

Ahora, esas marchas se detuvieron e incluso la presidenta interina pronuncia discursos sin mencionarlo.

Una Delcy Rodríguez pragmática y bajo fuerte presión de Washington se centró en impulsar reformas sobre la explotación de hidrocarburos y minería favorables a Estados Unidos.

También promovió una amnistía para presos políticos.

Maduro no solo desapareció de la televisión oficial y los discursos; también pierde espacio en el reparto del poder en Venezuela. Rodríguez destituyó a buena parte de los ministros nombrados por su antecesor.

“Hemos visto cómo la figura del expresidente Nicolás Maduro ha venido siendo retirada de los espacios públicos”, afirmó Eduardo Valero Castro, profesor de la Universidad Central de Venezuela.

Según el académico, esto responde a una nueva estrategia política alineada con los nuevos esquemas de relación entre Venezuela y Estados Unidos.

Rodríguez asegura, sin embargo, haber sido leal a Maduro “hasta el último segundo”, al responder a quienes la acusan de plegarse a los intereses de Estados Unidos.

“Quienes desde la mezquindad dicen lo que dicen de mí, les respondo que eso es irrelevante frente a lo que corresponde defender a Venezuela”, declaró en abril.

Décadas de retórica antimperialista parecen haber quedado atrás.

Antiguas figuras del chavismo expresaron malestar por las reformas impulsadas por Rodríguez, mientras Donald Trump celebra la buena relación bilateral y asegura tener control sobre negocios energéticos del país.

“Comuniqué a lo interno que esto nos convertía en un vulgar protectorado de Estados Unidos”, dijo el exdiputado Mario Silva, referente del ala más radical del chavismo.

“Ninguna presión puede justificar la colaboración con un agresor”, escribió Silva en una carta dirigida al ministro del Interior, Diosdado Cabello.

Cabello fue cuestionado recientemente por la débil campaña para exigir el regreso de Maduro.

“Nuestro objetivo principal es que Cilia y Nicolás regresen”, respondió.

Las críticas de Silva evidenciaron fracturas dentro del chavismo, un movimiento que durante años intentó proyectar unidad.

“Queremos que hablen más de él, porque no se está haciendo”, dijo a AFP Ana María Pino, militante chavista, durante una protesta contra las sanciones estadounidenses.

Por su parte, Alquímedes Ríos, miembro de un consejo comunal oficialista, aseguró que sí se han hecho esfuerzos para lograr el regreso del exmandatario.

“Nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez sigue negociando para que nuestro presidente Nicolás Maduro regrese”, afirmó.

Para Juan García, un pescador del estado Sucre, la situación requiere diplomacia. “Por las malas no lo vamos a traer de vuelta”, expresó.

Según el politólogo Jesús Castillo-MolledaMaduro ya no representa estabilidad dentro del chavismo.