La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este jueves al Gobierno central de ser cómplice del caso Plus Ultra, por el que ha sido imputado el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. «Zapatero es el padrino del sanchismo y Sánchez ha unido su destino al suyo, como hizo con el del fiscal, porque los puso ahí para mantener a la mafia con vida», ha apuntado Ayuso en la Asamblea de Madrid.
Ayuso ha respondido así a la portavoz del PSOE, Mar Espinar, quien la había acusado de «denunciar la corrupción sólo cuando viene de otro partido» durante la sesión de control al Gobierno regional, tras la investigación judicial al ex presidente en el caso Plus Ultra. La dirigente popular ha rechazado el relato de la izquierda: «No nos vengan con la monserga de que aquí se está juzgando a Zapatero porque se está juzgando la democracia o el progresismo. Aquí se está juzgando corrupción».
La presidenta madrileña ha ampliado su ofensiva recordando que la llamada «trama de Zapatero» habría intentado «meterse en las obras de la Línea 11 de Metro», una maniobra que, según ha asegurado, la Comunidad de Madrid logró frenar a tiempo. Para Ayuso, ese episodio ilustra el patrón de comportamiento de una red de intereses que, a su juicio, se ha infiltrado en las instituciones bajo el paraguas del Gobierno de Pedro Sánchez.
En su intervención, la presidenta ha trazado un retrato del legado socialista ante la opinión pública internacional: «Nos están dejando ante el mundo el primer presidente de España imputado, el primer fiscal general del Estado condenado y la primera dama imputada». A ello sumó la figura de Zapatero, a quien acusó de haber «resucitado la España de los bandos» mediante una ley que, a su juicio, «divide a los españoles por sexos y condena al país a vivir del pasado».
Ayuso también ha apuntado a las relaciones del PSOE con regímenes latinoamericanos: «Promueven el socialismo bolivariano desguazando la clase media para multiplicar la pobreza y vivir de ella. Se han lucrado de dictaduras como Venezuela mientras había un éxodo de más de ocho millones de personas, torturas en las cárceles y hambruna».
Un discurso en el que la líder madrileña ha mezclado denuncia institucional con ataque político directo y que el PSOE no ha sabido rebatir en la tribuna, dejando en el aire una pregunta incómoda para los socialistas: si la causa judicial contra Zapatero es un ataque a la democracia, ¿por qué el Gobierno no ha dado ninguna explicación convincente sobre el caso Plus Ultra?